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sábado, 27 de septiembre de 2014

Terror en la oficina...

Hoy no puedo concentrarme. He llegado a la oficina y me han dicho que un monstruo anda merodeando allá atrás en la bodega. Se trata de una culebra!

Pero, ¿cómo es que un animal tan aterrador llegó hasta nuestras instalaciones? La teoría es que se ha de haber venido entre las llantas de la camioneta cuando los muchachos hacían trabajos en la presa... ok. Asunto arreglado, pero ese "animalito" aún anda por ahí arrastrándose por quién sabe dónde.

Nadie quiere ir para la parte posterior de la tienda, y yo. Yo aquí estoy temerosa pues una puerta de la oficina da directamente hacia la bodega. Y si se escabulló por debajo, y si alguien dejo abierta la puerta por un instante y esa culebra está dormida en algún lugar debajo de los sillones o escritorios, o al abrir un cajón aparece.... mi mente no deja de dar vueltas!!

Los muchachos se han organizado para buscarla y mandarla de regreso al monte... pero clientes han llegado, así que la búsqueda se pospone de momento.

Es una mañana de emociones fuertes.

Me gusta mi trabajo. Nunca sabes con qué te vas a encontrar cada día.

Asustada y medio aterrada,
Martha Martínez de Valle.
Septiembre 2014

sábado, 6 de septiembre de 2014

Es sábado!!... la vida es demasiado corta para vivir pensando en el ayer

Bien, al fin es sábado!! Cada lunes vivo esperando este día. Es cuando puedo levantarme un poco más tarde, no tengo que bañar niños para ir a la escuela ni preparar uniformes y "lonches",  es más, ni siquiera tengo que preparar el desayuno. "Cuquita" sabe que este día ella nos consciente... así que "amo" los sábados!!

No sé, pero amanecí de muy buen ánimo. De esas veces que te despiertas y tienes el presentimiento que algo "muy bueno" está por venir.... ¿quién sabe? tal vez sea solo un pico emocional, o tal vez, algo se avecina.

Es curioso, porque.... es así como se supone que debiéramos amanecer cada día, dice la Biblia que "las misericordias de Dios son nuevas cada mañana", osea que, "borrón y cuenta nueva", los errores u horrores del ayer allá se quedan, en el pasado.

Y halando del pasado... hay un par de cosas que quiero decir, ya que la vida es demasiado corta como para desperdiciar cada día pensando en el "ayer".

Si bien hubo decisiones que tomamos, (estoy hablando de aquellas malas decisiones que ahora nos arrepentimos), ya no hay nada que podamos hacer al respecto, salvo pedir perdón si es que herimos a alguien, perdonarnos a nosotros mismos por nuestro egoísmo o bien ignorancia, y pedir perdón a Dios pues es el único que puede sanar las heridas del alma y darnos la fuerza para lidiar sabiamente con cada una de las consecuencias.

Y están aquellas otras cosas de las cuales no tuvimos el control. Sucesos que nos marcaron y que amenazan nuestra vida presente... la verdad, es que no hay culpables, y si hay alguien a quién reclamar no es a Dios, sino al enemigo de nuestra alma, "el diablo"... y antes de que te rías y digas que aun creo en "santa Claus", es el diablo el que "viene a matar, robar y destruir".. no es esa caricatura graciosa con cola y cuernitos que nos han pintado, él realmente quiere nuestra destrucción y empieza a trabajar desde temprano en nuestras vidas, en nuestra infancia. De ahí que haya sucesos que no estuvieron bajo nuestro control, de ahí que haya tantos abusos de todo tipo contra los más indefensos: los niños.

Y existe un niño o niña aún dentro de nuestro ser, que de una u otra forma fue marcado(a) al que debemos sanar. Y decirle que no fue su culpa, fueron sucesos en la vida fuera de su alcance, maquinadas por un ser diabólico y despreciable, perpetradas por seres humanos egoístas e ignorantes... pero esas cuestiones donde fuiste simplemente una víctima y que no pudiste hacer nada al respecto, no fueron tu culpa, así que déjalas ir.

Suelta aquella mala experiencia y atesora el aprendizaje, ya que "todo lo que hasta ahora has vivido, te ha preparado para este tiempo". No permitas que el pasado te destruya, perdona lo que pasó, perdona al agresor, incluso perdona a Dios si es que sientes que estas resentido con él porque permitió que sucediera. El no se enoja si te molestas, él entiende que en nuestras mentes finitas no comprendemos el porqué de nuestro sufrimiento. Pero en su mente infinita Él sabe que a través de todo "eso" se ha forjado tu carácter. Así que Él entiende.

Gracias a "aquello" eres más fuerte, menos confiado, más humilde y misericordioso, pues has estado donde se lloran lágrimas de sangre y ahora puedes comprender al que sufre... No menosprecies tu pasado, ni te avergüences de el... simplemente suéltalo y perdona, siempre perdona. Entre más rápido aprendas este difícil arte, más rápido verás la luz al final del túnel de los remordimientos y de los "¿por qué?" y podrás entonces levantarte una mañana y creer que algo bueno está por suceder.

El peso se caerá de tus hombros, de tus pensamientos y de tus emociones. Podrás volver a amar y sonreír, mirar atrás y agradecer cada momento vivido, pues ellos te forjaron y podrás amar a Dios porque desde esta nueva perspectiva de agradecimiento podrás darte cuenta que jamás estuviste solo(a), El estuvo siempre a tu lado, es solo que no te dabas cuenta, porque el dolor ciega... pero ahora puedes ver, y como leí en alguna parte, "ponerte los lentes de sol, porque el futuro ahora se ve brillante".

Es sábado, voy a vivirlo agradecida y con alegría. Pronto llegará el lunes otra vez, pero tendré fuerzas para comenzar de nuevo, olvidando lo que quedó atrás y extendiéndome hacia lo que está adelante.



Así que, ¡Feliz fin de semana!
Martha Martínez de Valle,
Septiembre 2014.