Es curioso...aunque no debería sorprenderme.
Pero no puedo evitarlo, el solo hecho de pensar que le importo tanto como para llamar mi atención... eso es precisamente lo que no acabo de comprender.
Era un tiempo de relax "cualquiera"... Paseaba mi dedo de arriba a abajo dando scroll a la pantalla de mi celular, mirando sin mirar, cuando un anuncio publicitario me presenta un collar con un pequeño dije cuadrado, nada extravagante, algo rústico a mi parecer, pero tenía escrito en el: "Estad quietos y conoced..."- pensé: "Es un verso de la Biblia".
Así de simple, así de sencillo... no le puse mayor atención, pero por alguna extraña razón, esas palabras se quedaron grabadas en mi memoria.
No pasó mucho tiempo cuando en el perfil de un amigo, exactamente el mismo verso aparecía y resaltaba con letras blancas en un fondo azul: "Estad quietos y conoced que soy Jehová". "Qué curioso"- pensé. "Dos veces el mismo día".
Poco sabía, que, al día siguiente se detonaría en el contexto de mi diario vivir, una situación, por más está decir: estresante.
Me apena decirlo, pero en vez de accionar, reaccioné. No me juzgues mal, reaccioné como cualquier simple mortal lo hubiese hecho, y te pido disculpas si no puedo ser más específica, pero es un asunto "algo" personal.
Y acudí, como otras tantas veces he acudido, al único lugar donde he encontrado respuestas específicas y que reconfortan mi atribulada alma. Oré a Dios y clamé... clamé con todas las fuerzas que le quedaban a mi corazón, porque cuando es demasiado el dolor, el corazón se cansa... y así, débil, cansada y agotada, elevé unas cuantas palabras al cielo.
No me preguntes cómo ni por qué (porque no lo sé) pero en mi corazón sentí la necesidad de leer el salmo 37. Y por allá en el verso 7, unas palabras saltaron a la vista: "Guarda silencio ante Jehová, y espera en El"... demasiado parecido a los versos de días atrás.
"Ojalá no lo hubiese leído" porque al instante entendí que Dios me pedía que "guardara silencio y solo esperara en El". Pero, ¿acaso no sabía Dios que ya tenía preparados los argumentos perfectos para defender mi situación?... tal vez fue por eso, porque conocía muy bien las palabras exactas que tenía pensado decir, que pidió cerrara la boca.
Más por agotamiento que por obediencia, accedí. Y para mi sorpresa todo se solucionó sin la intervención de una sola de mis palabras.
Esa noche meditaba, y pensaba: "Dios mío, tengo un detonador en mi interior, y el enemigo lo sabe bien. De tanto en tanto viene y lo presiona. Y todo a mi alrededor se desmorona".
Hasta ese día no había pensado en esto: ¡Cuán importante es identificar nuestras debilidades! Ellas son el punto exacto que se tienen que tocar, si en verdad te quieren destruir.
Ese día levanté una fortaleza alrededor de mi debilidad. Me propuse: Identificar el ataque para no volver a caer en la provocación, reforzar mi mente con la Palabra de Dios en cuanto a "esa" cuestión y no descuidarme en la oración.
Algo pasó con mi vida tras "esa" experiencia. Como que entendí que, las pruebas y luchas llegan a nuestra vida con el propósito de enseñarnos y hacernos madurar... Lee bien: apenas lo "Entendí", porque antes, "Ya lo sabía", ¡¿Cuántas veces lo enseñé y lo prediqué, y tuve la osadía de decirlo a mis escuchas?!
Pero una vez que lo entiendes por completo y en carne propia... no miras con tanto desagrado tus malas experiencias. Es como dar un paso adelante, levantar la cabeza y prepararte a lo que sigue. Porque con la ayuda de Dios, si salimos de ésta, también saldremos de aquella... algo así como: si la fe se te fortaleciera.
En fin, gracias por leer hasta aquí. Y es que, en este asunto de vivir la vida, nunca se deja de aprender, des-aprender y re-aprender. Dichosos los que tienen el entendimiento tan sensible como para aprender a la primera. otros como yo, debemos pasar varias veces por la misma prueba; pero en Dios no hay reprobados, seguimos y seguimos hasta que aprendemos a confiar, y a confiar de a de veras en Aquel que dijo: Si esperas en Jehová y guardas su camino, tus ojos verán lo que te prometí.
Re-aprendiendo y pidiendo que leas el salmo 37,
Martha Martínez de Valle.
Septiembre 2019.
¡Hola a todos! Este es mi pequeño espacio en el que puedo alejarme del mundo y concentrarme sólo en mis pensamientos... Lo llamo: "Mi lugar Secreto..." Aquí escribo todas esas cosas que, por una u otra razón no son tan fáciles de decir, pero sí de escribir... Así que, !Bienvenido! te dejaré escuchar mis pensamientos.
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jueves, 19 de septiembre de 2019
Aprendiendo, otra vez.
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martes, 27 de diciembre de 2016
Intentando
Lo he intentado... lo confieso. He intentado apartar un tiempo para sentrarme a escribir, pero a veces es difícil encontrar la inspiración cuando dos niños corren al rededor tuyo gritando, riendo y peleando;al mismo tiempo que el bebé hace todo lo posible por llamar la atención (el llanto siempre funciona). Pensandolo bien, es imposible encontrar inspiración en semejantes circunstancias.
Pero sigo intentando...
Tres pequeñas vidas dependen al 100% de su estresada madre que hace el intento de hacerse un espacio donde pueda dejar a un lado todas sus reponsabilidades por lo menos unos cuantos minutos, pero no se puede ir contra la naturaleza, y los llamados de sus hijos son más fuertes que las letras, es por eso que entre dedos que escriben rápido y una maquina que se alenta de vez en cuando, intento, de verdad, intento escribir algo con coherencia.
Que la música siga tocando, que los pensamientos sigan fluyendo, que los hijos sigan creciendo. Llegará el dia cuando mis días estén llenos de hojas blancas y desee escuchar esas estridentes carcajadas corriendo a mi alrededor y los balbuceos de un infante, mientras tanto, seguiré intentando mantener la cordura entre el entonces y el ahora.
Martha Martínez de Valle,
intentando.
Diciembre 2016.
Pero sigo intentando...
Tres pequeñas vidas dependen al 100% de su estresada madre que hace el intento de hacerse un espacio donde pueda dejar a un lado todas sus reponsabilidades por lo menos unos cuantos minutos, pero no se puede ir contra la naturaleza, y los llamados de sus hijos son más fuertes que las letras, es por eso que entre dedos que escriben rápido y una maquina que se alenta de vez en cuando, intento, de verdad, intento escribir algo con coherencia.
Que la música siga tocando, que los pensamientos sigan fluyendo, que los hijos sigan creciendo. Llegará el dia cuando mis días estén llenos de hojas blancas y desee escuchar esas estridentes carcajadas corriendo a mi alrededor y los balbuceos de un infante, mientras tanto, seguiré intentando mantener la cordura entre el entonces y el ahora.
Martha Martínez de Valle,
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lunes, 13 de julio de 2015
De la melancolía al asombro...
Que me ha entrado la melancolía!!
Y toda la culpa la tiene Israel Kamakawiwo'Ole...Escuchar la guitarra Ukulele me transporta inmediatamente a nuestra luna de miel en Hawaii. Y creo que me he quedado corta de letras al querer expresar lo que mi alma siente. A casi ocho años atrás, aún agradezco a Dios por el hombre que ha puesto a mi lado. Punto, el resto quiero guardármelo sólo para mí, pero lo único que diré es que me siento como una recién enamorada. Basta. No más cursilerías y melancolías por hoy.
Por otro lado, me siento asombrada. La semana pasada fue de satisfacciones. Las oportunidades en la vida hay que aprovecharlas, y si no lo hacemos, no podemos molestarnos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a tomar los riesgos que nosotros no tomamos. Y si la oportunidad se pasa, la vida, rara vez se encarga de darnos una segunda oportunidad. Así de voraz es ella.
¡Pero hay un Dios! Y creo que cuando le incluimos en la ecuación, Él se encarga de sorprendernos de vez en cuando , y las segundas oportunidades no se hacen esperar. Hace unos días, mis ojos pudieron ver un par de milagros. Cuando la vida dijo: "no", Dios dijo: "Sí, porque mejore planes tengo para ti". No puedo ser muy explícita, para guardar la privacidad de quienes hablo, pero no hay nada más satisfactorio que ver a una persona ocupando el lugar que vino a tomar en este mundo.
¡Puedo ver amplias sonrisas y ojos brillantes! Puede que al momento no llenen los parámetros que la sociedad define como "Éxito", pero verles operar en su campo de acción y ver cómo todo lo demás se acomoda para funcionar a favor de ellos, es simplemente asombroso. Si siguen ese camino, el "Éxito" eventualmente llegará, lo importante es que ellos ya se sienten exitosos y sus semblantes lo confirman.
Si logramos encontrar esa(s) cosa(s) que sabemos que hacemos bien y que nos llena de satisfacción hacer seremos bendecidos. No hay cosa más triste que pasar el resto de nuestros días haciendo aquello que no nos llena, que al contrario, nos deja más vacíos. Y peor aun, llegar al final de nuestros días sin fuerzas, sin sonrisas, sin brillo en los ojos y con ese vacío en el corazón.
Así que, ya sea que dirijas una empresa u organización, que estés al frente de una familia o frente a una computadora, o que sólo toques el Ukulele pero con el corazón... si eso es lo que te llena de satisfacción y fuiste llamado a hacer, hazlo. El resto te lo agradeceremos, pues tu vida nos bendecirá y honrarás a tu Creador.
Melancólica, Asombrada y Bendecida,
Martha Martínez de Valle.
Julio 2015.
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viernes, 3 de julio de 2015
La arreglada de cabello.
...pues que me he arreglado el cabello.
Recuerdo que antes escribía de cosas más triviales, no importaba el tema, simplemente las palabras fluían; hoy, me cuesta un poco más trabajo hacerlo. No sé, tal vez al fin estoy madurando y las trivialidades ya no son tan importantes.
¿Será que antes era más ingenua? o simplemente tenía una boca muy grande. Puede que la lengua me funcionara más rápido que el cerebro y con mucha más facilidad expresara mis sentimientos. ¿Quién sabe?
Pero me causa cierta gracia ver comentarios de otras pequeñas almas ingenuas hablar de temas como matrimonio cuando no están casadas, o de la sabiduría de la vida cuando ni los treinta han alcanzado, y antes que te molestes conmigo, deja te digo que yo era igual.
Pero la vida se encarga de dar ciertos giros inesperados, y de pronto tu mundo tal cual lo conociste se vuelve un terreno inexplorado.
Creo que cuando somos demasiado jóvenes, somos a menudo arrogantes como para esperar a aprender algunas cosas... pero la vida es excelente maestro, ella se encarga de enseñarnos un par de cosas, o tal vez tres. Si esperas un poco, te darás cuenta que hay cosas más adelante en el camino, y que era mucho más fácil hablar o escribir de ello, que vivirlo.
Es como si aprendiéramos primero la teoría, pero llega el momento de poner todo en práctica, y ahí es donde sale a flote qué tan buenos estudiantes fuimos... pero no hay de qué preocuparse, en la vida no hay reprobados, solo personas recuperando sus materias. Tendremos que repetir una y otra vez el tema hasta que lo dominemos, y una vez logrado, somos promovidos al siguiente nivel.
Es cíclico... cuando creías haber dominado el arte de vivir, el nuevo nivel trae nuevos retos, nuevos demonios y gigantes a vencer. Habrá que tomar aire nuevamente y emprender la lucha otra vez...Sí, otra vez.
Es simple, no hay mucho que filosofar. Pero en un mundo en constante cambio, vale la pena detenernos a pensar: "¿Qué es lo que he aprendido a lo largo del camino?". Si puedes mirar hacia atrás y recordar a quiénes en algún momento te ayudaron, lo has hecho bien; si no es así, no has aprendido lo fundamental y estás en grande riesgo. La ingratitud te vuelve ciego.
Estoy aprendiendo a apreciar éste nuevo terreno, ¡Oh! ¿Qué si me ha costado trabajo? Claro que sí, pero estoy empezando a agradecer todo lo aprendido. Y de pronto, me encuentro en mi nueva "normal", y ya no me incomoda, es lo cotidiano y me siento bien.
Las visitas al salón de belleza no son tan fundamentales como antaño: ropa limpia, cambiar pañales y tener cena temprano le han sustituido... pero hoy fui a arreglarme el cabello, y se siente bien, no lo niego; pero mejor se siente saber que "algo" he aprendido a lo largo del camino.
En nuevos terrenos,
Martha Martínez de Valle.
Julio 2015
Recuerdo que antes escribía de cosas más triviales, no importaba el tema, simplemente las palabras fluían; hoy, me cuesta un poco más trabajo hacerlo. No sé, tal vez al fin estoy madurando y las trivialidades ya no son tan importantes.
¿Será que antes era más ingenua? o simplemente tenía una boca muy grande. Puede que la lengua me funcionara más rápido que el cerebro y con mucha más facilidad expresara mis sentimientos. ¿Quién sabe?
Pero me causa cierta gracia ver comentarios de otras pequeñas almas ingenuas hablar de temas como matrimonio cuando no están casadas, o de la sabiduría de la vida cuando ni los treinta han alcanzado, y antes que te molestes conmigo, deja te digo que yo era igual.
Pero la vida se encarga de dar ciertos giros inesperados, y de pronto tu mundo tal cual lo conociste se vuelve un terreno inexplorado.
Creo que cuando somos demasiado jóvenes, somos a menudo arrogantes como para esperar a aprender algunas cosas... pero la vida es excelente maestro, ella se encarga de enseñarnos un par de cosas, o tal vez tres. Si esperas un poco, te darás cuenta que hay cosas más adelante en el camino, y que era mucho más fácil hablar o escribir de ello, que vivirlo.
Es como si aprendiéramos primero la teoría, pero llega el momento de poner todo en práctica, y ahí es donde sale a flote qué tan buenos estudiantes fuimos... pero no hay de qué preocuparse, en la vida no hay reprobados, solo personas recuperando sus materias. Tendremos que repetir una y otra vez el tema hasta que lo dominemos, y una vez logrado, somos promovidos al siguiente nivel.
Es cíclico... cuando creías haber dominado el arte de vivir, el nuevo nivel trae nuevos retos, nuevos demonios y gigantes a vencer. Habrá que tomar aire nuevamente y emprender la lucha otra vez...Sí, otra vez.
Es simple, no hay mucho que filosofar. Pero en un mundo en constante cambio, vale la pena detenernos a pensar: "¿Qué es lo que he aprendido a lo largo del camino?". Si puedes mirar hacia atrás y recordar a quiénes en algún momento te ayudaron, lo has hecho bien; si no es así, no has aprendido lo fundamental y estás en grande riesgo. La ingratitud te vuelve ciego.
Estoy aprendiendo a apreciar éste nuevo terreno, ¡Oh! ¿Qué si me ha costado trabajo? Claro que sí, pero estoy empezando a agradecer todo lo aprendido. Y de pronto, me encuentro en mi nueva "normal", y ya no me incomoda, es lo cotidiano y me siento bien.
Las visitas al salón de belleza no son tan fundamentales como antaño: ropa limpia, cambiar pañales y tener cena temprano le han sustituido... pero hoy fui a arreglarme el cabello, y se siente bien, no lo niego; pero mejor se siente saber que "algo" he aprendido a lo largo del camino.
En nuevos terrenos,
Martha Martínez de Valle.
Julio 2015
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viernes, 29 de mayo de 2015
Por un mejor mañana...
¿No es acaso la vida una aventura?
Si no me equivoco, hace unas semanas me han hecho recordar bellos momentos de 17 años atrás. Hablo de una foto publicada de 1998. Tres amigas y yo hicimos un intento de "Selfie grupal" (aclaro, término desconocido para nosotras en aquel entonces) lo impresionante es que fue con una cámara de rollo o película, sin pantalla para ver si salíamos todas, ni siquiera teníamos la opción de ver si la foto salió bien o no, no se podían eliminar y volver a tomar, si salías mal, pues así te quedabas.
Pero, ¡Qué jóvenes estábamos! Es verdad que en lo personal, me quería comer el mundo. Miro la foto y veo el brillo en mis ojos. Estaba apenas despertando a la vida... mil preguntas en el aire, y otras mil decisiones qué tomar. ¡Bendito Dios, 17 años después aquí estamos! (¡Eso es casi 20 años!)
La mirada me ha cambiado. Aún hay brillo, pero puedo discernir este destello de satisfacción por tener algunas de las preguntas que me quitaban el sueño contestadas.
El futuro por el cual me preocupé lo estoy viviendo y todo ha salido muy bien a decir verdad, tal vez un poco, o mejor dicho, mucho muy diferente a como lo había visualizado, pero ¡todo está bien! Ganas tengo de gritar que ¡Dios es fiel!
Y pensar que tantas veces tuve ganas de renunciar. Pensar que hubo algunas noches llenas de lágrimas, sollozos, soledad y oraciones desesperadas. Pero aquí estamos, y todo está bien.
La vida es una aventura, emocionante como tal, con altos y bajos y con el vértigo que esos inesperados cambios producen... Y pensar que tantas veces tuve ganas de renunciar.
Bendigo a Dios que Su mano fue fuerte sobre mi. Y aunque no respondió algunas de mis preguntas en el momento, ahora sé que siempre estuvo ahí... forzándome a seguir.
Y bendigo y alabo el nombre de Dios porque hoy tengo las respuestas a las preguntas del ayer y tengo la certeza que mañana, por Su fidelidad, tendré las respuestas a las preguntas de hoy...
Si me permites un consejo: ¡¡No renuncies!!
Sigue adelante con la vida. Podrás perder amigos, tiempo, dinero, oportunidades, amores, familia... pero ¡¡No renuncies!! Te puedo asegurar que siempre habrá un mejor mañana...
Estoy convencida que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, aunque en el momento no entendamos lo que pasa, aunque los acontecimientos nos tomen por sorpresa.... Dios no se sorprende, El tiene un plan. Y nos dice que "Todo obra para bien a los que amamos a Dios".
Si pones atención, no dice que todo va a estar bien, ni siquiera que tiene que parecer que se va a poner bien, pero sí dice: "que todo" (bueno o malo) "obrará para bien a los que le amamos". Así que el secreto es amar a Dios, permanecer cerca de Él, tenerle en cuenta, platicar con Él, hacerle parte de nuestra vida...
Si ésto haces, ten por seguro que: Todo estará bien.
En espera de un mejor mañana,
Martha Martínez de Valle.
Mayo 2015.
Si no me equivoco, hace unas semanas me han hecho recordar bellos momentos de 17 años atrás. Hablo de una foto publicada de 1998. Tres amigas y yo hicimos un intento de "Selfie grupal" (aclaro, término desconocido para nosotras en aquel entonces) lo impresionante es que fue con una cámara de rollo o película, sin pantalla para ver si salíamos todas, ni siquiera teníamos la opción de ver si la foto salió bien o no, no se podían eliminar y volver a tomar, si salías mal, pues así te quedabas.
Pero, ¡Qué jóvenes estábamos! Es verdad que en lo personal, me quería comer el mundo. Miro la foto y veo el brillo en mis ojos. Estaba apenas despertando a la vida... mil preguntas en el aire, y otras mil decisiones qué tomar. ¡Bendito Dios, 17 años después aquí estamos! (¡Eso es casi 20 años!)
La mirada me ha cambiado. Aún hay brillo, pero puedo discernir este destello de satisfacción por tener algunas de las preguntas que me quitaban el sueño contestadas.
El futuro por el cual me preocupé lo estoy viviendo y todo ha salido muy bien a decir verdad, tal vez un poco, o mejor dicho, mucho muy diferente a como lo había visualizado, pero ¡todo está bien! Ganas tengo de gritar que ¡Dios es fiel!
Y pensar que tantas veces tuve ganas de renunciar. Pensar que hubo algunas noches llenas de lágrimas, sollozos, soledad y oraciones desesperadas. Pero aquí estamos, y todo está bien.
La vida es una aventura, emocionante como tal, con altos y bajos y con el vértigo que esos inesperados cambios producen... Y pensar que tantas veces tuve ganas de renunciar.
Bendigo a Dios que Su mano fue fuerte sobre mi. Y aunque no respondió algunas de mis preguntas en el momento, ahora sé que siempre estuvo ahí... forzándome a seguir.
Y bendigo y alabo el nombre de Dios porque hoy tengo las respuestas a las preguntas del ayer y tengo la certeza que mañana, por Su fidelidad, tendré las respuestas a las preguntas de hoy...
Si me permites un consejo: ¡¡No renuncies!!
Sigue adelante con la vida. Podrás perder amigos, tiempo, dinero, oportunidades, amores, familia... pero ¡¡No renuncies!! Te puedo asegurar que siempre habrá un mejor mañana...
Estoy convencida que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, aunque en el momento no entendamos lo que pasa, aunque los acontecimientos nos tomen por sorpresa.... Dios no se sorprende, El tiene un plan. Y nos dice que "Todo obra para bien a los que amamos a Dios".
Si pones atención, no dice que todo va a estar bien, ni siquiera que tiene que parecer que se va a poner bien, pero sí dice: "que todo" (bueno o malo) "obrará para bien a los que le amamos". Así que el secreto es amar a Dios, permanecer cerca de Él, tenerle en cuenta, platicar con Él, hacerle parte de nuestra vida...
Si ésto haces, ten por seguro que: Todo estará bien.
En espera de un mejor mañana,
Martha Martínez de Valle.
Mayo 2015.
domingo, 1 de marzo de 2015
¡Ésta paz!
Es domingo y los míos duermen...
Se siente realmente extraño. Acostumbrada al relajo y constantes peticiones de mis nenes (y mi nenote), sentir tanta tranquilidad de pronto es raro.
Pero me gusta. Me da pena admitirlo, pero me agradan demasiado estos momentos que saben a gloria.
De pronto todo comienza a tener lógica... Sabía que tan solo eran necesarias unas cuantas palabras para que todo se acomodara en su lugar. Sonrío. No por presunción, sino por agradecimiento...
Dios es bueno, y descansar en esa bondad me ha llenado de una inexplicable paz, como la que se respira ahora mismo.
Tranquilidad, serenidad, remanso. Sólo una guitarra se escucha a lo lejos, y admito que me molesta un poco, preferiría estar en completo silencio solo para callar todas esas voces que me impedían mirar.
Si tan solo pudiera cruzar otro par de palabras con otras tantas personas, tal vez algunas preguntas encontrarían sus respuestas... pero no sé si estoy preparada para hablar. En este momento y en este instante creo que es mejor callar, pero a veces me pregunto si sería posible... Interminables conversaciones que no se materializarán, ¡sólo Dios sabe! mientras tanto... mientras tanto (Ni siquiera se cómo terminar la frase).
Consciente estoy que a veces es mejor cerrar los labios y guardar las cosas en el corazón para meditarlas, repasarlas y aprender. O tal vez, esperar. Esperar el momento adecuado cuando hablar sea necesario.
La vida está llena de momentos. Saber qué hacer en cada uno de ellos es una bendición que no muchos poseemos, pero si podemos rogar al cielo por un poco de sabiduría podremos disfrutar el vivir.
Es curioso, ¡Cuánta calma! De pronto se impregna mi ser, siento que pudiera volar... me quedo con lo aprendido el día de hoy, y con una inexplicable alegría retomo el paso en este viaje al que llamamos vida.
Se siente realmente extraño. Acostumbrada al relajo y constantes peticiones de mis nenes (y mi nenote), sentir tanta tranquilidad de pronto es raro.
Pero me gusta. Me da pena admitirlo, pero me agradan demasiado estos momentos que saben a gloria.
De pronto todo comienza a tener lógica... Sabía que tan solo eran necesarias unas cuantas palabras para que todo se acomodara en su lugar. Sonrío. No por presunción, sino por agradecimiento...
Dios es bueno, y descansar en esa bondad me ha llenado de una inexplicable paz, como la que se respira ahora mismo.
Tranquilidad, serenidad, remanso. Sólo una guitarra se escucha a lo lejos, y admito que me molesta un poco, preferiría estar en completo silencio solo para callar todas esas voces que me impedían mirar.
Si tan solo pudiera cruzar otro par de palabras con otras tantas personas, tal vez algunas preguntas encontrarían sus respuestas... pero no sé si estoy preparada para hablar. En este momento y en este instante creo que es mejor callar, pero a veces me pregunto si sería posible... Interminables conversaciones que no se materializarán, ¡sólo Dios sabe! mientras tanto... mientras tanto (Ni siquiera se cómo terminar la frase).
Consciente estoy que a veces es mejor cerrar los labios y guardar las cosas en el corazón para meditarlas, repasarlas y aprender. O tal vez, esperar. Esperar el momento adecuado cuando hablar sea necesario.
La vida está llena de momentos. Saber qué hacer en cada uno de ellos es una bendición que no muchos poseemos, pero si podemos rogar al cielo por un poco de sabiduría podremos disfrutar el vivir.
Es curioso, ¡Cuánta calma! De pronto se impregna mi ser, siento que pudiera volar... me quedo con lo aprendido el día de hoy, y con una inexplicable alegría retomo el paso en este viaje al que llamamos vida.
Salmo 62:1-2
"En Dios solamente está acallada mi alma;
de Él viene mi salvación.
El solamente es mi roca y mi salvación;
Es mi refugio, no resbalaré mucho."
martes, 24 de febrero de 2015
¡Que no se apague la luz de la vida!
¡Que no se apague la luz de la vida!
Mil desafíos que enfrentar, y ni siquiera es necesario salir.
La mayoría de ellos se esconden aquí dentro,
en lo recóndito del pensamiento.
Y mi mayor enemigo, de pronto, soy yo.
pensamientos remolinean en la densa neblina del ayer.
Voces que gritan fuerte, que cobran vida del recuerdo,
poder devastador y destructor.
Que anclan los pies, las sonrisas y los sueños.
Robada la vida, robado el aliento.
Las paredes se hacen más pequeñas y el aliento se escapa.
El sol se filtra por un recoveco en la cortina creando un haz de luz poniendo al descubierto las mil partículas de polvo...
Y una lágrima se filtra de los ojos poniendo al descubierto los mil temores del ayer.
¡Que no se apague la luz de la vida! Susurran mis labios...
añorando la alegría, los sueños, la esperanza.
¡Levanta esa pesada cabeza, y sacúdela!
¡Salgan las voces, que se mitigue el dolor!
"Como pienso, siento, como siento actúo... y si actúo, creo un destino"
¡Que no se apague la luz de la vida!
¡Aún hay un destino que alcanzar!
"Porque Yo sé los pensamientos que tengo para ustedes, pensamientos de bien y no de mal, para darles un fin y una esperanza"
Jeremías 29:11
lunes, 2 de febrero de 2015
Alegría
Una buena taza de café y el sentimiento de nuevos inicios.
Quiero llorar, la emoción me embarga, pero no puedo. Demasiada gente a mi alrededor, aunque solo sean dos o tres, tal vez cuatro.
Es necesario dejar el dolor atrás, pues enferma el alma, enferma el cuerpo y también enferma al amor...
Huele a café con ojos furtivos.
La fe sin trabajo duro es una gran decepción, y eso duele, no se nos enseñó así... ¿Pero a qué cabeza retorcida se le ocurriría? La Biblia está llena de ejemplos de personajes que salieron airosos, pero cada uno pagando un precio, ¡Vamos! Ni siquiera para el hijo de Dios fue fácil. ¿Qué nos hace pensar que para nosotros lo será?
Claro, la salvación es por gracia, pero para todo lo demás hay trabajo por hacer. El reto está latente, un paso de fe a la vez, pero se requiere dar ese paso... el esfuerzo es nuestro, el milagro es de El.
Nuevos comienzos que cuestan tanto, lo una vez conocido... y tener que volver a empezar. Pero tengo la sensación que muy escondido en el fondo, aún se encuentra lo que una vez nos cautivó y nos hizo iniciar. La vista se me empaña y este sentimiento inminente...volver a empezar. Temo no me alcance la vida para terminar, temo no me alcance la sabiduría... Un sorbo de café a la vez.
Presión tras presión, ¡calma corazón!, El ha sido siempre fiel... Y siento cómo poco a poco va aumentando mi seguridad.
"La confianza se quebranta con facilidad, pero toma tiempo y restaurala".
Es mi decisión tomar el tiempo y arriesgarme a volver a confiar... Insisto, esto va tomando forma y el aliento vuelve a mi otra vez.
No puedo dejar de escribir, tal vez porque no se acaben estos momentos. Alargarlos quiero... ¡que este nuevo aire no se acabe por favor! Regresar a la raíz del problema, "regresar para olvidar"... ¡Qué irónico! Supongo que así de loca e inconsistente es la vida, así... paradójica.
De nada sirven las frases aprendidas sin experiencias vividas. Para hablar hay que vivir, para alentar, primero hay que sufrir... más nos vale ser prontos para aprender.
Es demasiado bello el sueño, aunque a veces para soñarlo hay que llorarlo, pero la mañana llegará y junto con ella la alegría...
¡Alegría!
Quiero llorar, la emoción me embarga, pero no puedo. Demasiada gente a mi alrededor, aunque solo sean dos o tres, tal vez cuatro.
Es necesario dejar el dolor atrás, pues enferma el alma, enferma el cuerpo y también enferma al amor...
Huele a café con ojos furtivos.
La fe sin trabajo duro es una gran decepción, y eso duele, no se nos enseñó así... ¿Pero a qué cabeza retorcida se le ocurriría? La Biblia está llena de ejemplos de personajes que salieron airosos, pero cada uno pagando un precio, ¡Vamos! Ni siquiera para el hijo de Dios fue fácil. ¿Qué nos hace pensar que para nosotros lo será?
Claro, la salvación es por gracia, pero para todo lo demás hay trabajo por hacer. El reto está latente, un paso de fe a la vez, pero se requiere dar ese paso... el esfuerzo es nuestro, el milagro es de El.
Nuevos comienzos que cuestan tanto, lo una vez conocido... y tener que volver a empezar. Pero tengo la sensación que muy escondido en el fondo, aún se encuentra lo que una vez nos cautivó y nos hizo iniciar. La vista se me empaña y este sentimiento inminente...volver a empezar. Temo no me alcance la vida para terminar, temo no me alcance la sabiduría... Un sorbo de café a la vez.
Presión tras presión, ¡calma corazón!, El ha sido siempre fiel... Y siento cómo poco a poco va aumentando mi seguridad.
"La confianza se quebranta con facilidad, pero toma tiempo y restaurala".
Es mi decisión tomar el tiempo y arriesgarme a volver a confiar... Insisto, esto va tomando forma y el aliento vuelve a mi otra vez.
No puedo dejar de escribir, tal vez porque no se acaben estos momentos. Alargarlos quiero... ¡que este nuevo aire no se acabe por favor! Regresar a la raíz del problema, "regresar para olvidar"... ¡Qué irónico! Supongo que así de loca e inconsistente es la vida, así... paradójica.
De nada sirven las frases aprendidas sin experiencias vividas. Para hablar hay que vivir, para alentar, primero hay que sufrir... más nos vale ser prontos para aprender.
Es demasiado bello el sueño, aunque a veces para soñarlo hay que llorarlo, pero la mañana llegará y junto con ella la alegría...
¡Alegría!
Martha Martínez de Valle,
Febrero 2015.
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sábado, 22 de noviembre de 2014
Entre corcheas y silencios
Insípidos momentos que inspiran,
llenos de notas, que a lo lejos,
en lo recóndito de la memoria se esconden.
llenos de notas, que a lo lejos,
en lo recóndito de la memoria se esconden.
Momentos desdeñados por la inexperiencia.
Momentos que no se supieron amar...
Pero los recuerdos llegan y el tiempo se esfumó.
Y estamos en el aquí y el ahora, deseando,
suspirando...
suspirando...
Notas bajas que calman el alma,
sonidos que asoman las lágrimas.
Corcheas y silencios que quedaron en el olvido,
sonidos apenas reconocidos....
Viajar en el tiempo a aquel momento,
a aquella casita, a aquel tambaleante banco,
con las desgastadas teclas de aquel viejo piano.
con las desgastadas teclas de aquel viejo piano.
Recordando a aquel que se fue,
sin siquiera darnos cuenta que le necesitábamos,
sin siquiera darnos cuenta que le necesitábamos,
dejando un vacío lleno de inseguridad.
Caminando a través de los años,
ahora entiendo su mirada llena de recuerdos.
Con cada nota sus ojos se iluminaban,
¡y me amó! porque con cada sonido le iluminaba el alma.
Y siento la urgencia de volver.
Lo he intentado...
Con mil pretextos he regresado sin el valor de llegar,
deseando volver a escuchar por detrás de aquella desgastada puerta,
los sonidos que ahora me recuerdan, (como le solían recordar)
esos preciosos momentos de la vida que se le habían escapado.
Husmeaba...
¡Sí!, lo hacía con toda desfachatez.
Sin saber lo que ahora sé:
Que no todo es un "Allegro" en la vida.
Y que nos aproximamos al final "Rallentando"...
Caminando a través de los años,
ahora entiendo su mirada llena de recuerdos.
Con cada nota sus ojos se iluminaban,
¡y me amó! porque con cada sonido le iluminaba el alma.
Y siento la urgencia de volver.
Lo he intentado...
Con mil pretextos he regresado sin el valor de llegar,
deseando volver a escuchar por detrás de aquella desgastada puerta,
los sonidos que ahora me recuerdan, (como le solían recordar)
esos preciosos momentos de la vida que se le habían escapado.
Husmeaba...
¡Sí!, lo hacía con toda desfachatez.
Sin saber lo que ahora sé:
Que no todo es un "Allegro" en la vida.
Y que nos aproximamos al final "Rallentando"...
Rallentando la vida misma que queda plasmada entre corcheas y silencios,
entre recuerdos que sólo se escuchan con el corazón.
entre recuerdos que sólo se escuchan con el corazón.
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sábado, 6 de septiembre de 2014
Es sábado!!... la vida es demasiado corta para vivir pensando en el ayer
Bien, al fin es sábado!! Cada lunes vivo esperando este día. Es cuando puedo levantarme un poco más tarde, no tengo que bañar niños para ir a la escuela ni preparar uniformes y "lonches", es más, ni siquiera tengo que preparar el desayuno. "Cuquita" sabe que este día ella nos consciente... así que "amo" los sábados!!
No sé, pero amanecí de muy buen ánimo. De esas veces que te despiertas y tienes el presentimiento que algo "muy bueno" está por venir.... ¿quién sabe? tal vez sea solo un pico emocional, o tal vez, algo se avecina.
Es curioso, porque.... es así como se supone que debiéramos amanecer cada día, dice la Biblia que "las misericordias de Dios son nuevas cada mañana", osea que, "borrón y cuenta nueva", los errores u horrores del ayer allá se quedan, en el pasado.
Y halando del pasado... hay un par de cosas que quiero decir, ya que la vida es demasiado corta como para desperdiciar cada día pensando en el "ayer".
Si bien hubo decisiones que tomamos, (estoy hablando de aquellas malas decisiones que ahora nos arrepentimos), ya no hay nada que podamos hacer al respecto, salvo pedir perdón si es que herimos a alguien, perdonarnos a nosotros mismos por nuestro egoísmo o bien ignorancia, y pedir perdón a Dios pues es el único que puede sanar las heridas del alma y darnos la fuerza para lidiar sabiamente con cada una de las consecuencias.
Y están aquellas otras cosas de las cuales no tuvimos el control. Sucesos que nos marcaron y que amenazan nuestra vida presente... la verdad, es que no hay culpables, y si hay alguien a quién reclamar no es a Dios, sino al enemigo de nuestra alma, "el diablo"... y antes de que te rías y digas que aun creo en "santa Claus", es el diablo el que "viene a matar, robar y destruir".. no es esa caricatura graciosa con cola y cuernitos que nos han pintado, él realmente quiere nuestra destrucción y empieza a trabajar desde temprano en nuestras vidas, en nuestra infancia. De ahí que haya sucesos que no estuvieron bajo nuestro control, de ahí que haya tantos abusos de todo tipo contra los más indefensos: los niños.
Y existe un niño o niña aún dentro de nuestro ser, que de una u otra forma fue marcado(a) al que debemos sanar. Y decirle que no fue su culpa, fueron sucesos en la vida fuera de su alcance, maquinadas por un ser diabólico y despreciable, perpetradas por seres humanos egoístas e ignorantes... pero esas cuestiones donde fuiste simplemente una víctima y que no pudiste hacer nada al respecto, no fueron tu culpa, así que déjalas ir.
Suelta aquella mala experiencia y atesora el aprendizaje, ya que "todo lo que hasta ahora has vivido, te ha preparado para este tiempo". No permitas que el pasado te destruya, perdona lo que pasó, perdona al agresor, incluso perdona a Dios si es que sientes que estas resentido con él porque permitió que sucediera. El no se enoja si te molestas, él entiende que en nuestras mentes finitas no comprendemos el porqué de nuestro sufrimiento. Pero en su mente infinita Él sabe que a través de todo "eso" se ha forjado tu carácter. Así que Él entiende.
Gracias a "aquello" eres más fuerte, menos confiado, más humilde y misericordioso, pues has estado donde se lloran lágrimas de sangre y ahora puedes comprender al que sufre... No menosprecies tu pasado, ni te avergüences de el... simplemente suéltalo y perdona, siempre perdona. Entre más rápido aprendas este difícil arte, más rápido verás la luz al final del túnel de los remordimientos y de los "¿por qué?" y podrás entonces levantarte una mañana y creer que algo bueno está por suceder.
El peso se caerá de tus hombros, de tus pensamientos y de tus emociones. Podrás volver a amar y sonreír, mirar atrás y agradecer cada momento vivido, pues ellos te forjaron y podrás amar a Dios porque desde esta nueva perspectiva de agradecimiento podrás darte cuenta que jamás estuviste solo(a), El estuvo siempre a tu lado, es solo que no te dabas cuenta, porque el dolor ciega... pero ahora puedes ver, y como leí en alguna parte, "ponerte los lentes de sol, porque el futuro ahora se ve brillante".
Es sábado, voy a vivirlo agradecida y con alegría. Pronto llegará el lunes otra vez, pero tendré fuerzas para comenzar de nuevo, olvidando lo que quedó atrás y extendiéndome hacia lo que está adelante.
Así que, ¡Feliz fin de semana!
Martha Martínez de Valle,
Septiembre 2014.
No sé, pero amanecí de muy buen ánimo. De esas veces que te despiertas y tienes el presentimiento que algo "muy bueno" está por venir.... ¿quién sabe? tal vez sea solo un pico emocional, o tal vez, algo se avecina.
Es curioso, porque.... es así como se supone que debiéramos amanecer cada día, dice la Biblia que "las misericordias de Dios son nuevas cada mañana", osea que, "borrón y cuenta nueva", los errores u horrores del ayer allá se quedan, en el pasado.
Y halando del pasado... hay un par de cosas que quiero decir, ya que la vida es demasiado corta como para desperdiciar cada día pensando en el "ayer".
Si bien hubo decisiones que tomamos, (estoy hablando de aquellas malas decisiones que ahora nos arrepentimos), ya no hay nada que podamos hacer al respecto, salvo pedir perdón si es que herimos a alguien, perdonarnos a nosotros mismos por nuestro egoísmo o bien ignorancia, y pedir perdón a Dios pues es el único que puede sanar las heridas del alma y darnos la fuerza para lidiar sabiamente con cada una de las consecuencias.
Y están aquellas otras cosas de las cuales no tuvimos el control. Sucesos que nos marcaron y que amenazan nuestra vida presente... la verdad, es que no hay culpables, y si hay alguien a quién reclamar no es a Dios, sino al enemigo de nuestra alma, "el diablo"... y antes de que te rías y digas que aun creo en "santa Claus", es el diablo el que "viene a matar, robar y destruir".. no es esa caricatura graciosa con cola y cuernitos que nos han pintado, él realmente quiere nuestra destrucción y empieza a trabajar desde temprano en nuestras vidas, en nuestra infancia. De ahí que haya sucesos que no estuvieron bajo nuestro control, de ahí que haya tantos abusos de todo tipo contra los más indefensos: los niños.
Y existe un niño o niña aún dentro de nuestro ser, que de una u otra forma fue marcado(a) al que debemos sanar. Y decirle que no fue su culpa, fueron sucesos en la vida fuera de su alcance, maquinadas por un ser diabólico y despreciable, perpetradas por seres humanos egoístas e ignorantes... pero esas cuestiones donde fuiste simplemente una víctima y que no pudiste hacer nada al respecto, no fueron tu culpa, así que déjalas ir.
Suelta aquella mala experiencia y atesora el aprendizaje, ya que "todo lo que hasta ahora has vivido, te ha preparado para este tiempo". No permitas que el pasado te destruya, perdona lo que pasó, perdona al agresor, incluso perdona a Dios si es que sientes que estas resentido con él porque permitió que sucediera. El no se enoja si te molestas, él entiende que en nuestras mentes finitas no comprendemos el porqué de nuestro sufrimiento. Pero en su mente infinita Él sabe que a través de todo "eso" se ha forjado tu carácter. Así que Él entiende.
Gracias a "aquello" eres más fuerte, menos confiado, más humilde y misericordioso, pues has estado donde se lloran lágrimas de sangre y ahora puedes comprender al que sufre... No menosprecies tu pasado, ni te avergüences de el... simplemente suéltalo y perdona, siempre perdona. Entre más rápido aprendas este difícil arte, más rápido verás la luz al final del túnel de los remordimientos y de los "¿por qué?" y podrás entonces levantarte una mañana y creer que algo bueno está por suceder.
El peso se caerá de tus hombros, de tus pensamientos y de tus emociones. Podrás volver a amar y sonreír, mirar atrás y agradecer cada momento vivido, pues ellos te forjaron y podrás amar a Dios porque desde esta nueva perspectiva de agradecimiento podrás darte cuenta que jamás estuviste solo(a), El estuvo siempre a tu lado, es solo que no te dabas cuenta, porque el dolor ciega... pero ahora puedes ver, y como leí en alguna parte, "ponerte los lentes de sol, porque el futuro ahora se ve brillante".
Es sábado, voy a vivirlo agradecida y con alegría. Pronto llegará el lunes otra vez, pero tendré fuerzas para comenzar de nuevo, olvidando lo que quedó atrás y extendiéndome hacia lo que está adelante.
Así que, ¡Feliz fin de semana!
Martha Martínez de Valle,
Septiembre 2014.
lunes, 28 de abril de 2014
...perdonar.
Insisto. Puedo percibir las oscuras intenciones en esas elaboradas palabras.
Mortales sutilezas dirigidas con extremada precisión.
Pero no lloraré. El arte consiste en no dejar que esas lanzas penetren el alma.
Y me he vuelto diestra, no por voluntad propia, por superveniencia tal vez,
y por una mano fuerte, una palabra firme y una presencia fiel a lo largo de la existencia.
Tuve que aprender a bailar al ritmo de miradas y sonrisas, con cierta gracia, cierta agilidad
sabiendo en el fondo la verdad. Pero sucumbir no era opción, tenía que seguir, la música no paraba de sonar. Era necesario bailar y bailar.
Y la recurrente pregunta siempre sin respuestas: ¿por qué?
Aún con mil dudas tener que seguir, avanzar hasta llegar hacia aquella inalcanzable luz llamada felicidad.
Y entre la oscuridad seguir avanzando, mientras por segundos se iluminaba la vida con deslumbrantes destellos recordándome que no era posible descansar, este no es el lugar, estirarse y alcanzar hasta llegar, llegar a la meta, a aquel lugar.
Tropezar y llorar, avanzar a tientas y rodar, un golpe bajo tal vez y el aliento que escapa y parece desvanecer. Pero habrá que continuar, la música sigue y hay que bailar. Mover los pies con la gracia de una gacela, sonreír y los brazos levantar para volver a abrazar.
Gentilmente esquivar y bailar, y volver a esquivar sin olvidar sonreír y la mirada no agachar. Tal vez por ser mi vida un constante entrenamiento del aprender a perdonar, puedo decir que no te conozco, pero gracias a ti, aprendí a bailar.
Perdonando otra vez,
Martha Martínez de Valle.
Abril 2014.
Mortales sutilezas dirigidas con extremada precisión.
Pero no lloraré. El arte consiste en no dejar que esas lanzas penetren el alma.
Y me he vuelto diestra, no por voluntad propia, por superveniencia tal vez,
y por una mano fuerte, una palabra firme y una presencia fiel a lo largo de la existencia.
Tuve que aprender a bailar al ritmo de miradas y sonrisas, con cierta gracia, cierta agilidad
sabiendo en el fondo la verdad. Pero sucumbir no era opción, tenía que seguir, la música no paraba de sonar. Era necesario bailar y bailar.
Y la recurrente pregunta siempre sin respuestas: ¿por qué?
Aún con mil dudas tener que seguir, avanzar hasta llegar hacia aquella inalcanzable luz llamada felicidad.
Y entre la oscuridad seguir avanzando, mientras por segundos se iluminaba la vida con deslumbrantes destellos recordándome que no era posible descansar, este no es el lugar, estirarse y alcanzar hasta llegar, llegar a la meta, a aquel lugar.
Tropezar y llorar, avanzar a tientas y rodar, un golpe bajo tal vez y el aliento que escapa y parece desvanecer. Pero habrá que continuar, la música sigue y hay que bailar. Mover los pies con la gracia de una gacela, sonreír y los brazos levantar para volver a abrazar.
Gentilmente esquivar y bailar, y volver a esquivar sin olvidar sonreír y la mirada no agachar. Tal vez por ser mi vida un constante entrenamiento del aprender a perdonar, puedo decir que no te conozco, pero gracias a ti, aprendí a bailar.
Perdonando otra vez,
Martha Martínez de Valle.
Abril 2014.
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lunes, 3 de marzo de 2014
Giros inesperados...
Hoy escribo nuevamente... aunque no es fácil, ya que el fuerte replicar del teléfono de la oficina intenta frenéticamente desordenar mis pensamientos. (sí, estoy en la oficina, pero no le digan a mi jefe, mi padre, que tomé estos minutos nada más).
La vida cambia.
Error nuestro pensar que las cosas permanecerán tal y como las conocimos. Volteo hacia el pasado y los rostros que una vez miré, han cambiado.
Esos giros inesperados que da la vida en un segundo nos cambian la existencia para siempre. Los rostros una vez sonrientes, hoy, han palidecido; los corazones una vez esperanzados, hoy, se han secado.
La vida fluye como un río rápido. Y nosotros, simples mortales, al igual que en una balsa debemos maniobrar para esquivar las grandes rocas que representan los desafíos que se nos presentan, allá, justo unos metros más adelante.
Pero no podemos actuar solos, para salir airosos debemos escuchar al capitán que grita: "¡Derecha!", "¡Izquierda!"... Y al unisono cargar el peso de nuestro cuerpo hacia el costado indicado para hacer girar la débil balsa de la vida y evitar un colapso.
Es trabajo en equipo.
Es comunicación.
Las relaciones son complicadas. Tú con tus cambios, yo con los míos... y la falta de comunicación agrietando la embarcación.
Mejor nos será hablar, compartir y expresar antes que llegue el giro final y solo queden los remordimientos.
Porque además de todo, la vida es demasiado corta. Sólo tenemos unos cuantos años para aprovecharlos y gritar al mundo a qué hemos venido. Unos a amar, otros a construir, otros más a sonreír, habrá a quienes les toque solo abrazar, y los más privilegiados, tal vez, secar lágrimas... pero todos hemos venido con un propósito. Y no nos podemos quedar callados.
Sí, habrá giros. Y habrá que escuchar a Dios, el capitán de la existencia, para ver qué instrucción nos da, y entonces gritar: "¡Derechaaa!". Y que todos a nuestro alrededor comprendan.... entonces, y sólo entonces comprenderán.
A lo largo de los años he visto unos cuantos rostros felices, que me hacen pensar que hay una manera y una forma de enfrentar la vida, y es, ajustarse al cambio. Creo que entonces, y sólo entones, todo será más fácil.
La siempre cambiante,
Martha Martínez de Valle.
Marzo 2014.
La vida cambia.
Error nuestro pensar que las cosas permanecerán tal y como las conocimos. Volteo hacia el pasado y los rostros que una vez miré, han cambiado.
Esos giros inesperados que da la vida en un segundo nos cambian la existencia para siempre. Los rostros una vez sonrientes, hoy, han palidecido; los corazones una vez esperanzados, hoy, se han secado.
La vida fluye como un río rápido. Y nosotros, simples mortales, al igual que en una balsa debemos maniobrar para esquivar las grandes rocas que representan los desafíos que se nos presentan, allá, justo unos metros más adelante.
Pero no podemos actuar solos, para salir airosos debemos escuchar al capitán que grita: "¡Derecha!", "¡Izquierda!"... Y al unisono cargar el peso de nuestro cuerpo hacia el costado indicado para hacer girar la débil balsa de la vida y evitar un colapso.
Es trabajo en equipo.
Es comunicación.
Las relaciones son complicadas. Tú con tus cambios, yo con los míos... y la falta de comunicación agrietando la embarcación.
Mejor nos será hablar, compartir y expresar antes que llegue el giro final y solo queden los remordimientos.
Porque además de todo, la vida es demasiado corta. Sólo tenemos unos cuantos años para aprovecharlos y gritar al mundo a qué hemos venido. Unos a amar, otros a construir, otros más a sonreír, habrá a quienes les toque solo abrazar, y los más privilegiados, tal vez, secar lágrimas... pero todos hemos venido con un propósito. Y no nos podemos quedar callados.
Sí, habrá giros. Y habrá que escuchar a Dios, el capitán de la existencia, para ver qué instrucción nos da, y entonces gritar: "¡Derechaaa!". Y que todos a nuestro alrededor comprendan.... entonces, y sólo entonces comprenderán.
A lo largo de los años he visto unos cuantos rostros felices, que me hacen pensar que hay una manera y una forma de enfrentar la vida, y es, ajustarse al cambio. Creo que entonces, y sólo entones, todo será más fácil.
La siempre cambiante,
Martha Martínez de Valle.
Marzo 2014.
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martes, 21 de enero de 2014
Un tesoro
La encontré refundida entre los rincones del librero,
triste, gris, rayada y muy gastada mi antigua Biblia estaba solitaria.
Fue fiel compañera en los años formativos,
sus consejos me libraron tantas veces, Tu voz en ella
siempre fue clara.
Y esta vez, no fue la excepción.
No te hiciste esperar y una vez más
esa conocida y lejana urgencia de irte a buscar.
Es raro, porque entre el trajín de la vida misma,
se me ha hecho costumbre el pasarte por alto,
para vergüenza mía lo digo... pero este corazón,
esta alma siempre te está anhelando.
Decía, sentí la urgencia de buscarte,
ahí en Isaías me hablaste...
"Ya te lo había dicho, te lo había mostrado,
de haberlo recordado, tendrías paz."
Es cierto, Todo era verdad.
Descansé en tus palabras, pero sobre todo
en Tu Fidelidad.
"No te he olvidado" dijiste...
"jamás lo haré, Esa es mi promesa,
pues me llamo a mi mismo: Verdadero y Fiel."
Y tu paz llegó,
cómo tantas veces antes, otra vez llegó.
No más dudas, no mas temor , no más preguntas.
Y un canto de alabanza otra vez de mis labios salió,
¿Cuanto hacia que no cantaba?
Esa fue la evidencia más clara de tu presencia en mi ser.
Ahora sí, con más fuerzas, te amo hoy más que ayer!!!
Gracias Dios por tu bendita Palabra, que a través de ella nos hablas
nos guías, nos redarguyes, nos amas...
triste, gris, rayada y muy gastada mi antigua Biblia estaba solitaria.
Fue fiel compañera en los años formativos,
sus consejos me libraron tantas veces, Tu voz en ella
siempre fue clara.
Y esta vez, no fue la excepción.
No te hiciste esperar y una vez más
esa conocida y lejana urgencia de irte a buscar.
Es raro, porque entre el trajín de la vida misma,
se me ha hecho costumbre el pasarte por alto,
para vergüenza mía lo digo... pero este corazón,
esta alma siempre te está anhelando.
Decía, sentí la urgencia de buscarte,
ahí en Isaías me hablaste...
"Ya te lo había dicho, te lo había mostrado,
de haberlo recordado, tendrías paz."
Es cierto, Todo era verdad.
Descansé en tus palabras, pero sobre todo
en Tu Fidelidad.
"No te he olvidado" dijiste...
"jamás lo haré, Esa es mi promesa,
pues me llamo a mi mismo: Verdadero y Fiel."
Y tu paz llegó,
cómo tantas veces antes, otra vez llegó.
No más dudas, no mas temor , no más preguntas.
Y un canto de alabanza otra vez de mis labios salió,
¿Cuanto hacia que no cantaba?
Esa fue la evidencia más clara de tu presencia en mi ser.
Ahora sí, con más fuerzas, te amo hoy más que ayer!!!
Gracias Dios por tu bendita Palabra, que a través de ella nos hablas
nos guías, nos redarguyes, nos amas...
miércoles, 7 de agosto de 2013
Sólo obedecer...
"Esta no era la forma en que yo planeé esto Dios"
¿Te has encontrado a ti mismo diciendo estas palabras? Yo sí.
Y si hay alguien en la historia con el derecho de sentirse frustrado y dirigirse a Dios con estas palabras es justamente José. No, no José el soñador. José el de: "Jesús, María y José", el que al parecer al principio tendría un papel fundamental en las Escrituras, pero que después del pasaje de "Jesús en el templo" lo perdemos de vista.
Imagina a José a 5 días de distancia lejos de su hogar, solo él y María en un establo maloliente, rodeados de animales, y su amada esposa a punto de dar a luz. Definitivamente esta no había sido la forma en que él había planeado el alumbramiento de su hijo, perdón, del Hijo de Dios.
Después de todo, ¿qué no que fue un ángel quien anunció el nacimiento de Dios en la tierra? Cuando menos toda una cuidad debiera estar festejando este momento, pero no. Solo las estrellas eran testigos de tal acontecimiento.
Pero no era el hijo de José, era el Hijo de Dios y la idea había sido Suya, este proyecto era de Dios. Y las cosas no estaban resultando de la manera que José había pensado. A veces nos hemos llegado a preguntar por qué Dios obra de la manera que lo hace.
José lo cuestionó, pero aunque no lo entendía, hizo lo único que sabía hacer: obedeció. Cuando lo llamó el ángel. También cuando María le explicó. Obedeció cuando Dios lo mandó.
Fue obediente a Dios.
Fue obediente cuando el cielo brillaba.
Fue obediente cuando el cielo estaba oscuro.
No permitió que su confusión alterara su obediencia. No lo sabía todo. Pero hizo lo que sabía: obedecer.
Tu, al igual que José, no puedes ver el cuadro completo. De la misma manera que José, tu tarea es ver que Jesús adentre una parte de tu mundo. Y al igual que José puedes escoger: obedecer o desobedecer. Por haber obedecido, Dios lo usó para cambiar al mundo. ¿Puede Dios hacer lo mismo contigo?
Somos gente común que sirve a un Dios poco común. ¿Servirás aun cuando no comprendas?
Podremos hacernos todas las preguntas del mundo en nuestro caminar con Dios, y tal vez Dios no las responda, pero habrá una pregunta que El jamás dejará de responder. ¿Dios estás conmigo?
Escucha el llanto del bebé en el pesebre. ¿Se interesa Dios?¿Le importamos a Dios?¿Ama aún a sus hijos?
Por medio del pequeño rostro del bebé nacido en el establo dice que Sí.
Sí, tus pecados son perdonados.
Sí, tu nombre está escrito en los cielos.
Sí, la muerte ha sido derrotada.
Y sí, Dios ha entrado a tu mundo.
Emanuel. Dios con nosotros es.
Nota: Adaptación y síntesis del capítulo 1: La oración de José, del libro: Gente común en la manos de un Dios poco común, Autor Max Lucado.
¿Te has encontrado a ti mismo diciendo estas palabras? Yo sí.
Y si hay alguien en la historia con el derecho de sentirse frustrado y dirigirse a Dios con estas palabras es justamente José. No, no José el soñador. José el de: "Jesús, María y José", el que al parecer al principio tendría un papel fundamental en las Escrituras, pero que después del pasaje de "Jesús en el templo" lo perdemos de vista.
Imagina a José a 5 días de distancia lejos de su hogar, solo él y María en un establo maloliente, rodeados de animales, y su amada esposa a punto de dar a luz. Definitivamente esta no había sido la forma en que él había planeado el alumbramiento de su hijo, perdón, del Hijo de Dios.
Después de todo, ¿qué no que fue un ángel quien anunció el nacimiento de Dios en la tierra? Cuando menos toda una cuidad debiera estar festejando este momento, pero no. Solo las estrellas eran testigos de tal acontecimiento.
Pero no era el hijo de José, era el Hijo de Dios y la idea había sido Suya, este proyecto era de Dios. Y las cosas no estaban resultando de la manera que José había pensado. A veces nos hemos llegado a preguntar por qué Dios obra de la manera que lo hace.
José lo cuestionó, pero aunque no lo entendía, hizo lo único que sabía hacer: obedeció. Cuando lo llamó el ángel. También cuando María le explicó. Obedeció cuando Dios lo mandó.
Fue obediente a Dios.
Fue obediente cuando el cielo brillaba.
Fue obediente cuando el cielo estaba oscuro.
No permitió que su confusión alterara su obediencia. No lo sabía todo. Pero hizo lo que sabía: obedecer.
Tu, al igual que José, no puedes ver el cuadro completo. De la misma manera que José, tu tarea es ver que Jesús adentre una parte de tu mundo. Y al igual que José puedes escoger: obedecer o desobedecer. Por haber obedecido, Dios lo usó para cambiar al mundo. ¿Puede Dios hacer lo mismo contigo?
Somos gente común que sirve a un Dios poco común. ¿Servirás aun cuando no comprendas?
Podremos hacernos todas las preguntas del mundo en nuestro caminar con Dios, y tal vez Dios no las responda, pero habrá una pregunta que El jamás dejará de responder. ¿Dios estás conmigo?
Escucha el llanto del bebé en el pesebre. ¿Se interesa Dios?¿Le importamos a Dios?¿Ama aún a sus hijos?
Por medio del pequeño rostro del bebé nacido en el establo dice que Sí.
Sí, tus pecados son perdonados.
Sí, tu nombre está escrito en los cielos.
Sí, la muerte ha sido derrotada.
Y sí, Dios ha entrado a tu mundo.
Emanuel. Dios con nosotros es.
Nota: Adaptación y síntesis del capítulo 1: La oración de José, del libro: Gente común en la manos de un Dios poco común, Autor Max Lucado.
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miércoles, 3 de abril de 2013
El lavadero
Ya mi niño tiene 3 años. El tiempo pasó corriendo, y él crece aún más rápido que eso.
Anoche salí apresurada al área de lavadero, dicho de paso, área que mi niño sabe tiene restringida por los peligros de los detergentes, blanqueadores, químicos, etc., y dejé la puerta entre abierta. Fue menos de dos minutos, pero al querer entrar entre las prisas, al poner mi mano en el dintel, el portazo!! Mi hijo con todas sus fuerzas habia cerrado la puerta y me agarró los dedos a la altura de los nudillos. Vi estrellas, la luna y los planetas!! Subió el furor, se asomaron unas lágrimas, pero las contuve más por orgullo, ya que el dolor era considerable.
Regañé a mi pequeño de forma nada ortodoxa, él se echa a llorar y entre sollozos me dice: " Es que la cedé pada que mi hedmanita no se salieda". Al instante me tragué el dolor, el orgullo y ahora sí,las lágrimas rodaron. En su infantil mente él estaba protegiendo a su hermanita de los "peligros del lavadero". Lo tomé en mis brazos, lo abracé lo más fuerte que pude y lo besé tántas veces hasta calmar su llanto. Le dije: " mi amor, pérdona a mamá, le dolió mucho su mano por eso levantó mucho su voz"... Con su tierna voz de niño me contesta: " si mamá, pelo no lo vuelvas a haced, tú debiste cedad la puedta".
Mi pequeño tenía toda la razón. Está creciendo más rápido de lo que creía, a su tierna edad ya muestra señales de madurez, y enseña a mamá las más bellas lecciones de vida. Nunca imaginé tener a tan bello maestro en mi hogar. Me sorprende ver en él éstos destellos tan perfectos, a pesar de los defectos de su siempre apresurada mamá.
Anoche salí apresurada al área de lavadero, dicho de paso, área que mi niño sabe tiene restringida por los peligros de los detergentes, blanqueadores, químicos, etc., y dejé la puerta entre abierta. Fue menos de dos minutos, pero al querer entrar entre las prisas, al poner mi mano en el dintel, el portazo!! Mi hijo con todas sus fuerzas habia cerrado la puerta y me agarró los dedos a la altura de los nudillos. Vi estrellas, la luna y los planetas!! Subió el furor, se asomaron unas lágrimas, pero las contuve más por orgullo, ya que el dolor era considerable.
Regañé a mi pequeño de forma nada ortodoxa, él se echa a llorar y entre sollozos me dice: " Es que la cedé pada que mi hedmanita no se salieda". Al instante me tragué el dolor, el orgullo y ahora sí,las lágrimas rodaron. En su infantil mente él estaba protegiendo a su hermanita de los "peligros del lavadero". Lo tomé en mis brazos, lo abracé lo más fuerte que pude y lo besé tántas veces hasta calmar su llanto. Le dije: " mi amor, pérdona a mamá, le dolió mucho su mano por eso levantó mucho su voz"... Con su tierna voz de niño me contesta: " si mamá, pelo no lo vuelvas a haced, tú debiste cedad la puedta".
Mi pequeño tenía toda la razón. Está creciendo más rápido de lo que creía, a su tierna edad ya muestra señales de madurez, y enseña a mamá las más bellas lecciones de vida. Nunca imaginé tener a tan bello maestro en mi hogar. Me sorprende ver en él éstos destellos tan perfectos, a pesar de los defectos de su siempre apresurada mamá.
martes, 1 de septiembre de 2009
LO QUE YO CREIA...
Poco sabía de tus planes, y yo que creía que ya los conocía...
Pero hace apenas unos dias pude darme cuenta de lo equivocada que estaba.
¿Acaso no fue suficiente? Es que no se puede experimentar en cabeza ajena,
tenía que vivir mi propia experiencia... Por eso me forzaste.
"Es por eso que duele" me dijeron. Me forzaste a entrar a un nivel el cual
creía que ya habia alcanzado. Pero estaba equivocada.
Yo que creía que ya lo sabia, que ya había estado ahi antes...
Y solo suspiro, esperando haber salido aprobada.
Llora mi alma al pensar que lo que yo creía era mentira,
Gime mi ser al ser mutilada, tallada, pulida... ¿Acaso es este el taller del Maestro?
Justo cuando creía que lo sabía, se hicieron añicos mis pensamientos.
Y Caían los diamantes... A pedazos se deshacían.
Pero es necesario, la estafeta tiene que seguir adelante, y para eso,
debo echar por tierra todo lo que hasta hoy creía que sabía.
Empezar de nuevo cada día, y saber que lo que yo creía
era solo una parte de Tus divinos planes para mi vida...
Septiembre 2009
Martha Martinez.
Pero hace apenas unos dias pude darme cuenta de lo equivocada que estaba.
¿Acaso no fue suficiente? Es que no se puede experimentar en cabeza ajena,
tenía que vivir mi propia experiencia... Por eso me forzaste.
"Es por eso que duele" me dijeron. Me forzaste a entrar a un nivel el cual
creía que ya habia alcanzado. Pero estaba equivocada.
Yo que creía que ya lo sabia, que ya había estado ahi antes...
Y solo suspiro, esperando haber salido aprobada.
Llora mi alma al pensar que lo que yo creía era mentira,
Gime mi ser al ser mutilada, tallada, pulida... ¿Acaso es este el taller del Maestro?
Justo cuando creía que lo sabía, se hicieron añicos mis pensamientos.
Y Caían los diamantes... A pedazos se deshacían.
Pero es necesario, la estafeta tiene que seguir adelante, y para eso,
debo echar por tierra todo lo que hasta hoy creía que sabía.
Empezar de nuevo cada día, y saber que lo que yo creía
era solo una parte de Tus divinos planes para mi vida...
Septiembre 2009
Martha Martinez.
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lunes, 3 de agosto de 2009
ALÉGRATE!! HAY UN FUTUTO QUE EL ENEMIGO, AUNQUE QUISO, NO PUDO ROBAR!!!
Estoy segura que por algún lado en la Biblia dice:
"No traigas a memoria las cosas pasadas, ni las cosas antiguas, porque Yo tengo algo nuevo para tí hoy, dice el Señor".
Recuerdo la primera vez que escuché esa frase, tenía alrededor de 15 años y me encontraba trabada en una de esas ilusiones adolescentes de la que creía jamás podría salir... pero una noche sentada en la banca de la iglesia, quien tenía el microfono dijo esas palabras en el tiempo y lugar exactos.... Bum!! al instante todo mi pesar desapareció. Asi de sencillo, así de milagroso...
He podido darme cuenta que a lo largo de la vida suceden cosas que a menudo nos desconciertan, y si no somos lo sufucuentemente maduros, tal vez nos derrumben. Habrá quienes no tengan bellos recuerdos de la infancia ... otros tal vez, tuvieron un desengaño amoroso del cual jamás se recuperaron, la verdad es que cada quien tiene sus propios recuerdos...
Pero lo que quiero recalcar es que aún estamos aquí, querramos o no, aquí estamo viviendo el presente. Sin importar qué pasado tuvimos aquí estamos, vivos, respirando, viviendo, y otros más, sobreviviendo...
Para aquellos que viven sus dias sobreviviendo a ese golpe de antaño dedico estas palabras. Ciertamente hay cosas que no podemos cambiar, cosas que estuvieron fuera de nuestro alcance controlar, pero que a pesar de todo, no nos pudieron derribar... henos aquí.
Y a pesar de que sí fue verdad, que hubo tal vez, toda una conspiración para destrozar nuestras ilusiones... el hecho de que estemos aquí significa que no pudieron llevar a cabo su malevolo plan. Y es que últimamente he aprendido algo: Todo sufrimiento, cuando confiamos en Dios, tiene un propósito.
Tal vez no lo entendamos hoy, pero mañana, cuando las nubes del pasado se disipen, cuando al fin veamos de nuevo salir el sol y volteemos hacia atrás, podremos ver que en efecto, había un futuro, un plan que Dios tenia bajo control, y que el enemigo no pudo robar.
Asi que para aquellos que los recuerdos del pasado les torturan y sienten que no hay futuro prometedor, dedico estas palabras: Alegrate!! hay un futuro, una esperanza que aunque el diablo quiso robar, NO PUDO!!
No importa cuál sea tu pasado... ya no lo traigas a memoria... hay un futuro y una esperanza, dice el Señor.... ALégrate!!!!
"No traigas a memoria las cosas pasadas, ni las cosas antiguas, porque Yo tengo algo nuevo para tí hoy, dice el Señor".
Recuerdo la primera vez que escuché esa frase, tenía alrededor de 15 años y me encontraba trabada en una de esas ilusiones adolescentes de la que creía jamás podría salir... pero una noche sentada en la banca de la iglesia, quien tenía el microfono dijo esas palabras en el tiempo y lugar exactos.... Bum!! al instante todo mi pesar desapareció. Asi de sencillo, así de milagroso...
He podido darme cuenta que a lo largo de la vida suceden cosas que a menudo nos desconciertan, y si no somos lo sufucuentemente maduros, tal vez nos derrumben. Habrá quienes no tengan bellos recuerdos de la infancia ... otros tal vez, tuvieron un desengaño amoroso del cual jamás se recuperaron, la verdad es que cada quien tiene sus propios recuerdos...
Pero lo que quiero recalcar es que aún estamos aquí, querramos o no, aquí estamo viviendo el presente. Sin importar qué pasado tuvimos aquí estamos, vivos, respirando, viviendo, y otros más, sobreviviendo...
Para aquellos que viven sus dias sobreviviendo a ese golpe de antaño dedico estas palabras. Ciertamente hay cosas que no podemos cambiar, cosas que estuvieron fuera de nuestro alcance controlar, pero que a pesar de todo, no nos pudieron derribar... henos aquí.
Y a pesar de que sí fue verdad, que hubo tal vez, toda una conspiración para destrozar nuestras ilusiones... el hecho de que estemos aquí significa que no pudieron llevar a cabo su malevolo plan. Y es que últimamente he aprendido algo: Todo sufrimiento, cuando confiamos en Dios, tiene un propósito.
Tal vez no lo entendamos hoy, pero mañana, cuando las nubes del pasado se disipen, cuando al fin veamos de nuevo salir el sol y volteemos hacia atrás, podremos ver que en efecto, había un futuro, un plan que Dios tenia bajo control, y que el enemigo no pudo robar.
Asi que para aquellos que los recuerdos del pasado les torturan y sienten que no hay futuro prometedor, dedico estas palabras: Alegrate!! hay un futuro, una esperanza que aunque el diablo quiso robar, NO PUDO!!
No importa cuál sea tu pasado... ya no lo traigas a memoria... hay un futuro y una esperanza, dice el Señor.... ALégrate!!!!
jueves, 21 de mayo de 2009
NO ME PUEDO CONFORMAR...
Ultimamente siento que el tiempo corre lento.
Desesperada como siempre he sido, parecieran letargar los momentos.
Si con algo ha batallado Dios es con hacerme estar quieta.
Soy demasiado impulsiva, siempre quiero hacer que las cosas sucedan.
El problema, para mi, es que a veces no es necesiario que sucedan,
sino esperar.
¿Cuántas veces más tendré que pasar esta misma prueba?
Desde que tengo uso de razòn... cómo me cuesta esperar...
Soy de las que disfruta conociendo el final.
A diferencia de muchos, a veces, cuando tomo un libro en mis manos,
voy directamente a la última página, solo para leer la última frase del escritor.
Si me cautiva, leo el libro, si no, no.
Cuando me recomiendan una película, a veces pido que me digan
en que termina... no soportaria estar dos horas solo para encontrarme con
un mal final.
Recuerdo que a los 9 años, me propuse por primera vez leer la Biblia,
comencé por Apocalipsis.
Desde los 10 ya queria saber con quién me iba a casar...
Y asi te puedo ir contando las veces en que trato de evitar el suspenso de la espera.
Te imaginarás el estira y afloja entre Dios y yo en cuanto a ciertos asuntos que requieren
mi paciencia y mi fe... claro... siempre salgo perdiendo yo...
Y justamente hoy, siento que he entrado en una más de esas cápsulas de aprendizaje divino,
en donde la única opción es quedarme quieta y esperar.
Retengo mis lágrimas... una vez más desconozco el desenlace. Solo puedo especular... aferrarme a una fe, a veces un tanto débil. Recordar una y otra vez cada una de sus promesas... mirar al cielo y suspirar, susurrando esas palabras: "Tú lo prometiste Dios"... mirar el reloj.... y tan solo esperar.
9 meses...
10 años...
medio siglo...
Dios lo sabe.
El tiempo que sea necesario para ver cumplidos cada sueño y cada anhelo guardado en el corazón... solo un clamor sale de mi interior... "No me puedo conformar". Me rehuso a ser una más del montón. He tenido la dicha de saborear las glorias de aquel que sabe agradar a su Dios... y.... no me puedo conformar...
Siento que el tiempo corre lento. Quiero correr, quiero alcanzar...Pero una vez más su mano es fuerte sobre mi. Y presiento que aún en medio de mi inquieta actitud, Él está a punto de revelarme uno de los más asombrosos secretos guardados entre los misterios de Su infinita grandeza.
Creia estar lista... creia saber... pero lo único que retumba en mi ser son sus palabras diciendo: "Estad quietos y conoced que Yo Soy Dios".
Como dije antes, no me puedo conformar...y si para conocer más de mi Dios tengo que esperar... entonces... una vez más, pacientemente esperaré.
Desesperada como siempre he sido, parecieran letargar los momentos.
Si con algo ha batallado Dios es con hacerme estar quieta.
Soy demasiado impulsiva, siempre quiero hacer que las cosas sucedan.
El problema, para mi, es que a veces no es necesiario que sucedan,
sino esperar.
¿Cuántas veces más tendré que pasar esta misma prueba?
Desde que tengo uso de razòn... cómo me cuesta esperar...
Soy de las que disfruta conociendo el final.
A diferencia de muchos, a veces, cuando tomo un libro en mis manos,
voy directamente a la última página, solo para leer la última frase del escritor.
Si me cautiva, leo el libro, si no, no.
Cuando me recomiendan una película, a veces pido que me digan
en que termina... no soportaria estar dos horas solo para encontrarme con
un mal final.
Recuerdo que a los 9 años, me propuse por primera vez leer la Biblia,
comencé por Apocalipsis.
Desde los 10 ya queria saber con quién me iba a casar...
Y asi te puedo ir contando las veces en que trato de evitar el suspenso de la espera.
Te imaginarás el estira y afloja entre Dios y yo en cuanto a ciertos asuntos que requieren
mi paciencia y mi fe... claro... siempre salgo perdiendo yo...
Y justamente hoy, siento que he entrado en una más de esas cápsulas de aprendizaje divino,
en donde la única opción es quedarme quieta y esperar.
Retengo mis lágrimas... una vez más desconozco el desenlace. Solo puedo especular... aferrarme a una fe, a veces un tanto débil. Recordar una y otra vez cada una de sus promesas... mirar al cielo y suspirar, susurrando esas palabras: "Tú lo prometiste Dios"... mirar el reloj.... y tan solo esperar.
9 meses...
10 años...
medio siglo...
Dios lo sabe.
El tiempo que sea necesario para ver cumplidos cada sueño y cada anhelo guardado en el corazón... solo un clamor sale de mi interior... "No me puedo conformar". Me rehuso a ser una más del montón. He tenido la dicha de saborear las glorias de aquel que sabe agradar a su Dios... y.... no me puedo conformar...
Siento que el tiempo corre lento. Quiero correr, quiero alcanzar...Pero una vez más su mano es fuerte sobre mi. Y presiento que aún en medio de mi inquieta actitud, Él está a punto de revelarme uno de los más asombrosos secretos guardados entre los misterios de Su infinita grandeza.
Creia estar lista... creia saber... pero lo único que retumba en mi ser son sus palabras diciendo: "Estad quietos y conoced que Yo Soy Dios".
Como dije antes, no me puedo conformar...y si para conocer más de mi Dios tengo que esperar... entonces... una vez más, pacientemente esperaré.
domingo, 19 de abril de 2009
MI VERDADERO VALOR...
Hoy tuve el privilegio de hacer lo que hace más de un año no hacia... volví a cantar.
Bueno, claro que en todo este tiempo he cantado, en la regadera, mientras hago la cena, cuando regreso a casa después del trabajo y una que otra vez cuando le hago cariños a mi chihuahua... pero hoy fue diferente.
Hace más de un año, tomé la decisión de salirme del ministerio de alabanza de la iglesia por motivos de tiempo. Acababa de empezar a trabajar, estaba muy ocupada planeando mi boda y también apenas empezaba a dar clases con los adolescentes, asi que mi tiempo libre se redujo considerablemente. Y sacrifiqué lo que por más de 10 años habia estado haciendo.
Recuerdo que tenia 16 años cuando "Gerardito", el lider de la alabanza, se me acercó y me dijo que si queria formar parte del grupo. Inmediatamente le dije que sí y asi empezó una rutina que duraria años. Eramos tan organizados. Ensayabamos martes, jueves y sabados... eramos tantas voces que agradeciamos a Dios cuando nos tocaba cantar en domingo... hermosos aquellos tiempos... pero como todo, el tiempo pasa y las cosas cambiaron.
El pasado viernes, 13 años después, nuevamente se acerca "Gerardito" y me invita a participar este domingo en la alabanza... ensayamos una sola vez, y los recuerdos atiborraron mi mente... la misma iglesia, los mismos instrumentos, el mismo lider, pero ya no eran los mismo musicos, ni las mismas voces... aún así, me senti agradecida...
Recalco que estaba fuera de práctica, se me habia olvidado que Gerardo canta tonos muy altos, y que nunca se me ha facilitado hacer voces, asi que las segundas y terceras estan fuera de mi alcance... haciendo un esfuerzo traté de alcanzar las altas notas de la voz primera.
Recordé también que mi voz nunca ha sido tan potente como para ser voz lider, que siempre canto con el microfono muy lejos de mi boca lo que ocasiona que no me escuche, que no hay monitores y que no sabria si lo estaba haciendo bien o mal, que no soy parte del grupo de alabanza y que no tenia derecho de participar, que hay mejores voces y que...... pesnsé tantas cosas.... aún asi terminamos nuestras dos horas de ensayo.
Regresé a casa preguntándome si no era una locura volver a pasar al frente... Tal vez lo era, pero queria hacerlo.
Esta mañana de domingo antes de ir a la iglesia elevé una corta oración: "Dios, sabes que no soy la mejor, y aunque lo fuera, la mas perfecta voz terrenal no puede competir con tu coro celestial... no tengo esa voz que quisiera, lo único que tengo es mi corazón, y con él te cantaré..."
La hora llegó, me encontré con unas cuantas miradas de asombro, traté de no mirar, los músicos comenzaron a tocar, cerré mis ojos y comenzamos a cantar...
No se necesitaron muchos, eramos solo un baterista, un bajista, el tecladista que tambien era la voz lider y yo... solo cuatro personas que entonaban viejas canciones, ni siquiera eran las de moda... pero desde la primer estrofa, puedo decir, que Dios estaba ahi...
Y entonces comprendí... No necesitabamos ser perfectos para agradar a Dios, simplemente lo que Él queria era nuestro corazón...
Sé que no soy buena en muchas cosas, no domino ningun arte, hago un poco de todo, pero "perfección" no describe lo que hago....bueno, trato de hacer todo con excelencia, pero jamás he sido "experta" en alguna materia... No puedo depender de mis habilidades y talentos... aunque hablo en público, ni siquiera puedo mofarme de ello... cometo demasiados errores al hacerlo, para empezar hablo demasiado rápido... error en declamación...
Y aunque algunas cosas me han salido bien, jamás he sido buena en algo...
Es por eso que cada vez recuerdo lo que tengo, que no es suficiente, que lo único con que cuento es con la sencillez de un corazón que quiere hacer las cosas bien para Aquel que me permite hacer cosas, mi Dios.
No cuento con la mejor voz,
No cuento con la mejor oratoria,
No cuento con los mejores estudios,
Solo tengo un corazón que sabe que con lo único que cuenta es con el respaldo de Su Dios.
Y al final, al hacer un recuento de mis habilidades, sé que ese es mi verdadero valor.
Bueno, claro que en todo este tiempo he cantado, en la regadera, mientras hago la cena, cuando regreso a casa después del trabajo y una que otra vez cuando le hago cariños a mi chihuahua... pero hoy fue diferente.
Hace más de un año, tomé la decisión de salirme del ministerio de alabanza de la iglesia por motivos de tiempo. Acababa de empezar a trabajar, estaba muy ocupada planeando mi boda y también apenas empezaba a dar clases con los adolescentes, asi que mi tiempo libre se redujo considerablemente. Y sacrifiqué lo que por más de 10 años habia estado haciendo.
Recuerdo que tenia 16 años cuando "Gerardito", el lider de la alabanza, se me acercó y me dijo que si queria formar parte del grupo. Inmediatamente le dije que sí y asi empezó una rutina que duraria años. Eramos tan organizados. Ensayabamos martes, jueves y sabados... eramos tantas voces que agradeciamos a Dios cuando nos tocaba cantar en domingo... hermosos aquellos tiempos... pero como todo, el tiempo pasa y las cosas cambiaron.
El pasado viernes, 13 años después, nuevamente se acerca "Gerardito" y me invita a participar este domingo en la alabanza... ensayamos una sola vez, y los recuerdos atiborraron mi mente... la misma iglesia, los mismos instrumentos, el mismo lider, pero ya no eran los mismo musicos, ni las mismas voces... aún así, me senti agradecida...
Recalco que estaba fuera de práctica, se me habia olvidado que Gerardo canta tonos muy altos, y que nunca se me ha facilitado hacer voces, asi que las segundas y terceras estan fuera de mi alcance... haciendo un esfuerzo traté de alcanzar las altas notas de la voz primera.
Recordé también que mi voz nunca ha sido tan potente como para ser voz lider, que siempre canto con el microfono muy lejos de mi boca lo que ocasiona que no me escuche, que no hay monitores y que no sabria si lo estaba haciendo bien o mal, que no soy parte del grupo de alabanza y que no tenia derecho de participar, que hay mejores voces y que...... pesnsé tantas cosas.... aún asi terminamos nuestras dos horas de ensayo.
Regresé a casa preguntándome si no era una locura volver a pasar al frente... Tal vez lo era, pero queria hacerlo.
Esta mañana de domingo antes de ir a la iglesia elevé una corta oración: "Dios, sabes que no soy la mejor, y aunque lo fuera, la mas perfecta voz terrenal no puede competir con tu coro celestial... no tengo esa voz que quisiera, lo único que tengo es mi corazón, y con él te cantaré..."
La hora llegó, me encontré con unas cuantas miradas de asombro, traté de no mirar, los músicos comenzaron a tocar, cerré mis ojos y comenzamos a cantar...
No se necesitaron muchos, eramos solo un baterista, un bajista, el tecladista que tambien era la voz lider y yo... solo cuatro personas que entonaban viejas canciones, ni siquiera eran las de moda... pero desde la primer estrofa, puedo decir, que Dios estaba ahi...
Y entonces comprendí... No necesitabamos ser perfectos para agradar a Dios, simplemente lo que Él queria era nuestro corazón...
Sé que no soy buena en muchas cosas, no domino ningun arte, hago un poco de todo, pero "perfección" no describe lo que hago....bueno, trato de hacer todo con excelencia, pero jamás he sido "experta" en alguna materia... No puedo depender de mis habilidades y talentos... aunque hablo en público, ni siquiera puedo mofarme de ello... cometo demasiados errores al hacerlo, para empezar hablo demasiado rápido... error en declamación...
Y aunque algunas cosas me han salido bien, jamás he sido buena en algo...
Es por eso que cada vez recuerdo lo que tengo, que no es suficiente, que lo único con que cuento es con la sencillez de un corazón que quiere hacer las cosas bien para Aquel que me permite hacer cosas, mi Dios.
No cuento con la mejor voz,
No cuento con la mejor oratoria,
No cuento con los mejores estudios,
Solo tengo un corazón que sabe que con lo único que cuenta es con el respaldo de Su Dios.
Y al final, al hacer un recuento de mis habilidades, sé que ese es mi verdadero valor.
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domingo, 5 de abril de 2009
SI NO ME ESTIRO, ME REVIENTO!!!
Hace unos dias atrás me encontraba de un estado de ánimo deplorable.... más que enojada, me sentia demasiaso triste. Depresiva, diría yo.
Y es que con demasiada frecuencia me veo confrontada con uno de mis más grandes defectos... soy demasiado renuente al cambio.
No me agradan las nuevas experiencias.... por mi no hay problema si estoy cómoda donde me encuentro. No me juzgues de mediocre. Por el contrario, si me siento incómoda, muevo cielo, mar y tierra, hasta encontrar la mejor manera de arreglar lo que me molesta. pero una vez alcanzado... tiendo a acurrucarme en lo conocido y disfrutar de lo que tengo.... el problema es, que, por designio divino, las cosas a mi alrededor cambian y mi mundo deja de ser tal cual lo conocí hasta ese momento.... y es entonces cuando sufro.
Ha pasado un año y tres meses desde que me casé, y aún conservaba ciertas actitudes, costumbres, pensamientos y anhelos que de soltera... aunque estuve consciente de que algunas cosas tenian que cambiar y con gusto las cambié, hubo otras que guardé solo para mi...pero oh Cielos!!! cuán equivocada estasba... el esforzarme por aferrarme a un pasado que debi dejar atrás me estaba devorando. La tristeza que sentia era el no poder continuar con mis antiguos y muy bien conocidos hábitos... me costaba dejarlos y como cuando se despide uno de un ser querido.... lloraba la ausencia de lo conocido....
Unas de mis frases favoritas dice de la siguiente manera: "Al único ser que le agrada el cambio, es a un bebé con el pañal mojado".... y créeme que me describe a la perfección... y es que la verdad, nuestro mundo alrededor siempre está en movimiento: la tierra, las estrellas, el viento, las nubes, todo cambia... la naturaleza misma evoluciona...y es muy tonto pensar que no tenemos por qué cambiar...
No pude menos que recordar algo que leí en alguna parte..."Si no te estiras, te revientas"... comprendí que debo ser lo demasiado flexible, para poder adaptarme a los cambios que acompañen cada etapa de mi vida. De lo contrario me reventaré... y no creo que a nadie le agrade una persona reventada.
Tomé mi pañuelo desechable, me permití derremar un par de lágrimas por dejar atrás el mundo que conocí, y me dispuse a levantarme del luto que silenciosamente habia guardado. Era hora de emprender nuevos caminos, nuevos planes, nuevas experiencias, junto con sus retos correspondientes.... Y agradecer al Altisimo por no dejarme en el olvido....
Comprendí que hay algo nuevo para mi vida hoy, y que pronto tiene que salir a la luz... aunque a veces sienta que la única luz que tengo es solo la suficiente para dar solo un paso....así es.... solo un paso a la vez.
Y es que con demasiada frecuencia me veo confrontada con uno de mis más grandes defectos... soy demasiado renuente al cambio.
No me agradan las nuevas experiencias.... por mi no hay problema si estoy cómoda donde me encuentro. No me juzgues de mediocre. Por el contrario, si me siento incómoda, muevo cielo, mar y tierra, hasta encontrar la mejor manera de arreglar lo que me molesta. pero una vez alcanzado... tiendo a acurrucarme en lo conocido y disfrutar de lo que tengo.... el problema es, que, por designio divino, las cosas a mi alrededor cambian y mi mundo deja de ser tal cual lo conocí hasta ese momento.... y es entonces cuando sufro.
Ha pasado un año y tres meses desde que me casé, y aún conservaba ciertas actitudes, costumbres, pensamientos y anhelos que de soltera... aunque estuve consciente de que algunas cosas tenian que cambiar y con gusto las cambié, hubo otras que guardé solo para mi...pero oh Cielos!!! cuán equivocada estasba... el esforzarme por aferrarme a un pasado que debi dejar atrás me estaba devorando. La tristeza que sentia era el no poder continuar con mis antiguos y muy bien conocidos hábitos... me costaba dejarlos y como cuando se despide uno de un ser querido.... lloraba la ausencia de lo conocido....
Unas de mis frases favoritas dice de la siguiente manera: "Al único ser que le agrada el cambio, es a un bebé con el pañal mojado".... y créeme que me describe a la perfección... y es que la verdad, nuestro mundo alrededor siempre está en movimiento: la tierra, las estrellas, el viento, las nubes, todo cambia... la naturaleza misma evoluciona...y es muy tonto pensar que no tenemos por qué cambiar...
No pude menos que recordar algo que leí en alguna parte..."Si no te estiras, te revientas"... comprendí que debo ser lo demasiado flexible, para poder adaptarme a los cambios que acompañen cada etapa de mi vida. De lo contrario me reventaré... y no creo que a nadie le agrade una persona reventada.
Tomé mi pañuelo desechable, me permití derremar un par de lágrimas por dejar atrás el mundo que conocí, y me dispuse a levantarme del luto que silenciosamente habia guardado. Era hora de emprender nuevos caminos, nuevos planes, nuevas experiencias, junto con sus retos correspondientes.... Y agradecer al Altisimo por no dejarme en el olvido....
Comprendí que hay algo nuevo para mi vida hoy, y que pronto tiene que salir a la luz... aunque a veces sienta que la única luz que tengo es solo la suficiente para dar solo un paso....así es.... solo un paso a la vez.
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