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martes, 1 de septiembre de 2015

Hace calor...

Hace calor... no es de sorprenderse. Es lo habitual por estos rumbos. 42 grados ya estamos acostumbrados;  47 grados, bueno, ahi sí nos quejamos. Pero no se puede hacer un alto, las labores cotidianas tienen que seguir su curso. Lo único que podemos pedir es no enfermarnos de un resfriado, y yo ya siento malestar en mi garganta, ¡cielos!

¿Será el calor, será el cansancio con sus respectivos dolores de cabeza, será la nueva rutina? No lo sé. .. pero hoy fue uno de esos días que no nos gusta tener.

Noches de seis horas y dias de 18... y aun así no me alcanza el tiempo... y ese horrendo sentimiento otra vez: hoy no fuiste suficiente. ¿Acaso soy la única que se permite sentimientos así?

Siento algo enorme que me oprime el pecho. Ganas tengo de llorar, pero es tanto el cansancio que ni fuerzas tengo para hacerlo; como cuando tienes tanta hambre y del hambre que tienes ya ni hambre sientes... disculpame, sólo yo me entiendo.

Ahora me identifico con el salmista cuando decía "quien tuviera alas como de paloma, hacia a ti volara"... es ese sentimiento de querer alejarnos un poco, solo para retomar el aliento.

Suspiro...me perdono, te perdono, nos perdonamos... mejor ya no pienso.

Dejo todo de lado por hoy. Dejo todo en tus manos mi Dios. Agradecida estoy de que te acuerdas que tan solo somos polvo... tal vez eso explique el por qué de tantas fallas.

Así que, otra vez, ¡¡Me declaro incompetente, oh mi Dios!! Hoy, como siempre, ¡¡necesito de tus fuerzas!!

Dependiente,
Martha Martínez de Valle.
Septiembre 2015

lunes, 2 de febrero de 2015

Alegría

Una buena taza de café y el sentimiento de nuevos inicios.

Quiero llorar, la emoción me embarga, pero no puedo. Demasiada gente a mi alrededor, aunque solo sean dos o tres, tal vez cuatro.

Es necesario dejar el dolor atrás, pues enferma el alma, enferma el cuerpo y también enferma al amor...

Huele a café con ojos furtivos.

La fe sin trabajo duro es una gran decepción, y eso duele, no se nos enseñó así... ¿Pero a qué cabeza retorcida se le ocurriría? La Biblia está llena de ejemplos de personajes que salieron airosos, pero cada uno pagando un precio, ¡Vamos! Ni siquiera para el hijo de Dios fue fácil. ¿Qué nos hace pensar que para nosotros lo será?

Claro, la salvación es por gracia, pero para todo lo demás hay trabajo por hacer. El reto está latente, un paso de fe a la vez, pero se requiere dar ese paso... el esfuerzo es nuestro, el milagro es de El.

Nuevos comienzos que cuestan tanto, lo una vez conocido... y tener que volver a empezar. Pero tengo la sensación que muy escondido en el fondo, aún se encuentra lo que una vez nos cautivó y nos hizo iniciar. La vista se me empaña y este sentimiento inminente...volver a empezar. Temo no me alcance la vida para terminar, temo no me alcance la sabiduría... Un sorbo de café a la vez.

Presión tras presión, ¡calma corazón!, El ha sido siempre fiel... Y siento cómo poco a poco va aumentando mi seguridad.

"La confianza se quebranta con facilidad, pero toma tiempo y restaurala".

Es mi decisión tomar el tiempo y arriesgarme a volver a confiar... Insisto, esto va tomando forma y el aliento vuelve a mi otra vez.

No puedo dejar de escribir, tal vez porque no se acaben estos momentos. Alargarlos quiero... ¡que este nuevo aire no se acabe por favor! Regresar a la raíz del problema, "regresar para olvidar"... ¡Qué irónico! Supongo que así de loca e inconsistente es la vida, así... paradójica.

De nada sirven las frases aprendidas sin experiencias vividas. Para hablar hay que vivir, para alentar, primero hay que sufrir... más nos vale ser prontos para aprender.

Es demasiado bello el sueño, aunque a veces para soñarlo hay que llorarlo, pero  la mañana llegará y junto con ella la alegría...

¡Alegría!



Martha Martínez de Valle,
Febrero 2015.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Sentimientos...

Tengo, tantos sentimientos....
Siento tantas cosas....
Cosas del amor....

¿¿Has escuchado esta cancion?? se llama "Feelings" en ingés. Melancólica como siempre he sido, está fue una de mis canciones preferidas en mi adolescencia. Tanto que hasta la toqué en piano. Sus notas aun suenan en mis manos.

Sentimientos. Tantos y tan variados. Unos tan hermosos que embellecen el rostro... pero otros tab ruines que envenenan el alma. He tenido ambos.

Y los sigo teniendo. Si me descuido, cuando menos pienso, afloran esos verdugos crueles en mi interior... y lo unico que puedo hacer es luchar para que no hagan nido en mi corazon...

Aunque me hayan hecho sentir menos, aunque hayan lastimado a mis padres con sus palabras ligeras y sin fundamento, aunque hayan metido dudas en mi y la insactisfacción me abrace... Tengo que pelear. No pueden vivir en mi. Quisiera no tenerlos. Quisiera no existieran.... pero eso no es la realidad.

He tenido que aprender a vivir con ellos...cada dia, cada minuto, cada segundo. Resistiendo, renovando la mente... desechandolos.

Pero lo único que tengo que decir es: "en el nombre de JESUS". Y todo cambia. Y esa pesadez que alguna vez tuvo lugar desaparece.... No es tan facil, porque tambien tengo que hacer mi parte...

Tengo que pensar que no fue la intención hacerme menos, tengo que pensar que han hablado en ignorancia contra mi familia, tengo que creer que nadie puede ocupar mi lugar, ni como hija, ni como esposa, ni como hermana, ni como amiga, ni como ministro.... tengo que dar gracias por todo lo que tengo en lugar de quejarme por lo que no tengo. Y es entonces cuando los verdugos se van... pero aun no hemos terminado... Mañana intenterán regresar.

Hasta que Cristo venga por nosotros y seamos glorificados dejaremos de luchar. Mientras tanto: "Tengo, tantos sentimientos, siento tantas cosas..."

Oh Dios!! Que mis sentimientos sean los sentimientos de tu corazón. Aunque la lucha sea diaria, permite que prevalezcan en mi tu amor, tu gozo, tu paz y tu misericordia.

Amen.