¿No es acaso la vida una aventura?
Si no me equivoco, hace unas semanas me han hecho recordar bellos momentos de 17 años atrás. Hablo de una foto publicada de 1998. Tres amigas y yo hicimos un intento de "Selfie grupal" (aclaro, término desconocido para nosotras en aquel entonces) lo impresionante es que fue con una cámara de rollo o película, sin pantalla para ver si salíamos todas, ni siquiera teníamos la opción de ver si la foto salió bien o no, no se podían eliminar y volver a tomar, si salías mal, pues así te quedabas.
Pero, ¡Qué jóvenes estábamos! Es verdad que en lo personal, me quería comer el mundo. Miro la foto y veo el brillo en mis ojos. Estaba apenas despertando a la vida... mil preguntas en el aire, y otras mil decisiones qué tomar. ¡Bendito Dios, 17 años después aquí estamos! (¡Eso es casi 20 años!)
La mirada me ha cambiado. Aún hay brillo, pero puedo discernir este destello de satisfacción por tener algunas de las preguntas que me quitaban el sueño contestadas.
El futuro por el cual me preocupé lo estoy viviendo y todo ha salido muy bien a decir verdad, tal vez un poco, o mejor dicho, mucho muy diferente a como lo había visualizado, pero ¡todo está bien! Ganas tengo de gritar que ¡Dios es fiel!
Y pensar que tantas veces tuve ganas de renunciar. Pensar que hubo algunas noches llenas de lágrimas, sollozos, soledad y oraciones desesperadas. Pero aquí estamos, y todo está bien.
La vida es una aventura, emocionante como tal, con altos y bajos y con el vértigo que esos inesperados cambios producen... Y pensar que tantas veces tuve ganas de renunciar.
Bendigo a Dios que Su mano fue fuerte sobre mi. Y aunque no respondió algunas de mis preguntas en el momento, ahora sé que siempre estuvo ahí... forzándome a seguir.
Y bendigo y alabo el nombre de Dios porque hoy tengo las respuestas a las preguntas del ayer y tengo la certeza que mañana, por Su fidelidad, tendré las respuestas a las preguntas de hoy...
Si me permites un consejo: ¡¡No renuncies!!
Sigue adelante con la vida. Podrás perder amigos, tiempo, dinero, oportunidades, amores, familia... pero ¡¡No renuncies!! Te puedo asegurar que siempre habrá un mejor mañana...
Estoy convencida que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, aunque en el momento no entendamos lo que pasa, aunque los acontecimientos nos tomen por sorpresa.... Dios no se sorprende, El tiene un plan. Y nos dice que "Todo obra para bien a los que amamos a Dios".
Si pones atención, no dice que todo va a estar bien, ni siquiera que tiene que parecer que se va a poner bien, pero sí dice: "que todo" (bueno o malo) "obrará para bien a los que le amamos". Así que el secreto es amar a Dios, permanecer cerca de Él, tenerle en cuenta, platicar con Él, hacerle parte de nuestra vida...
Si ésto haces, ten por seguro que: Todo estará bien.
En espera de un mejor mañana,
Martha Martínez de Valle.
Mayo 2015.
¡Hola a todos! Este es mi pequeño espacio en el que puedo alejarme del mundo y concentrarme sólo en mis pensamientos... Lo llamo: "Mi lugar Secreto..." Aquí escribo todas esas cosas que, por una u otra razón no son tan fáciles de decir, pero sí de escribir... Así que, !Bienvenido! te dejaré escuchar mis pensamientos.
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
viernes, 29 de mayo de 2015
viernes, 27 de febrero de 2015
Si tan sólo tocare su manto...
Negar tu existencia sería como negarme a mi misma.
Es tu esencia impregnada, tan real, tan sutil...
Y gritarlo quiero, pero he guardado silencio,
aún así, te siento en lo más recóndito de mi ser
y vuelvo a creer que...
tal vez todo aquello dejó de ser un sueño para llegar a ser,
algún día, una realidad.
Y temo soñar...
duele demasiado lo que pides.
Duelen los tiempos,
duele la soledad,
duele el alma al paso de los años,
y también duele la traición.
¡Por favor no me pidas que no puedo más!
Pero tu susurro me seduce...
y como una enamorada vuelvo a caer.
Por eso mismo, porque te amo,
sospecho que lo nuestro no ha terminado.
¡Que me bese el cielo!
¡Que me bese tu boca!
Son sentimientos encontrados...
desespera mi alma al ver,
cerrar quiero el corazón.
Pero es tu voz quien lo mantiene así...abierto.
Tu voz...
"Debes aprender".. es todo lo que sé.
Y ni siquiera sé si lo hago bien.
Pero bien sé que... el día llegará.
Mientras tanto, hago lo que siempre me enseñaste a hacer...
Esperar.
Y pregunto: ¿Lo estoy haciendo bien?
¿Cómo aprendes en la espera cuando desesperas?
Es mi esencia la que me traiciona.
Correr quiero, pero hay lazo en mis pies.
¿Cuál es el siguiente paso, si ni siquiera me puedo mover?
Inmóvil y limitada,
soñar es lo único loable.
Y una a una las capas de tierra se desvanecen
de los sueños que una vez enterré.
Empiezo a dudar,
¡Esto es demasiado!
Duele el temor....
Se confunde mi voz con los gritos del corazón,
y en medio de la nada y del silencio sé que estás ahí.
Se empieza a dibujar tu silueta en mis tiempos
y tu sonrisa en mis pensamientos.
Entonces, nada importa más,
eres Tu a quien quiero.
Y si nada más lograre en esta vida alcanzar,
sólo con tocar tu manto me bastará.
lunes, 15 de diciembre de 2014
Casi finalizando.
Prácticamente estamos en los últimos días del 2014. Un año más que se fue volando...
Recuerdo haber iniciado este año con mucha ansiedad. En realidad, no sabía lo que deparaba, pero ahora casi finalizando sus días, pude ver que, aunque hubo momentos algo complicados aquí estamos... las cosas no estuvieron tan mal.
He comprado una nueva agenda. Está hermosa por cierto. He transcrito aquellos datos que necesito tener a la mano por si la tecnología llegase a fallar, y al hacerlo, no pude evitar darme cuenta que la vieja agenda está algo gastada, como gastados los días de este caminar por el 2014.
Debo admitir que me siento cansada, demasiadas actividades para una madre de dos pequeños menores de 5 años. Cansada por tantas actividades y proyectos, pero debo decir que con demasiada satisfacción en mi corazón... Es casi imposible lo que logramos, y muero por dar el resumen del 2014, pero eso es algo que tendrá que esperar ya que tiempo me he hecho falta para organizar las fotografías.
Aun no termina el año y ya quiero empezar a llenar las páginas del mi nueva agenda. A diferencia del año pasado, quiero iniciar este nuevo año con más expectativas que incertidumbres... pero deberé esperar, hay un ensayo de un drama que atender, regalos navideños que comprar, recetas que preparar, ejercicios que hacer, una casa que limpiar, y una oficina que ya siente mi ausencia.
Me despido por hoy, quedando inconclusa, por inconclusos mis pensamientos...pero prometo regresar ya un poco más calmada y con nuevos sueños que alcanzar.
Martha Martínez de Valle,
Diciembre 2014.
Recuerdo haber iniciado este año con mucha ansiedad. En realidad, no sabía lo que deparaba, pero ahora casi finalizando sus días, pude ver que, aunque hubo momentos algo complicados aquí estamos... las cosas no estuvieron tan mal.
He comprado una nueva agenda. Está hermosa por cierto. He transcrito aquellos datos que necesito tener a la mano por si la tecnología llegase a fallar, y al hacerlo, no pude evitar darme cuenta que la vieja agenda está algo gastada, como gastados los días de este caminar por el 2014.
Debo admitir que me siento cansada, demasiadas actividades para una madre de dos pequeños menores de 5 años. Cansada por tantas actividades y proyectos, pero debo decir que con demasiada satisfacción en mi corazón... Es casi imposible lo que logramos, y muero por dar el resumen del 2014, pero eso es algo que tendrá que esperar ya que tiempo me he hecho falta para organizar las fotografías.
Aun no termina el año y ya quiero empezar a llenar las páginas del mi nueva agenda. A diferencia del año pasado, quiero iniciar este nuevo año con más expectativas que incertidumbres... pero deberé esperar, hay un ensayo de un drama que atender, regalos navideños que comprar, recetas que preparar, ejercicios que hacer, una casa que limpiar, y una oficina que ya siente mi ausencia.
Me despido por hoy, quedando inconclusa, por inconclusos mis pensamientos...pero prometo regresar ya un poco más calmada y con nuevos sueños que alcanzar.
Martha Martínez de Valle,
Diciembre 2014.
Etiquetas:
2014,
Año Nuevo,
año viejo,
expectativas,
Martha Martínez de Valle,
sueños
sábado, 12 de abril de 2014
Mis ojos brillan otra vez.
Pienso demasiado, las ideas se agolpan en mi mente
y las palabras se hacen nudo en mi lengua negándose a salir,
imposibilitando la expresión.
Es demasiada la euforia que corre por mi cuerpo,
quiero gritarlo a los cuatro vientos, brincar, correr...
en cambio, me cierro, estoy enclaustrada.
Pero los escalofríos vienen y van,
y mi pobre estómago sintiendo los estragos.
Nuevos aires, nuevos vientos viniendo de otro lugar,
la respuesta a muchas plegarias se sigue estableciendo,
como piezas de rompecabezas embonan una a una a la perfección.
Mi boca se seca y siento que vuelo solo con pensar en lo que pueda pasar.
La monotonía se ve tan lejana a medida que los nuevos retos se acercan.
Me emociono y al mismo tiempo tengo miedo.
Supongo que es normal ante lo nuevo,
supongo que es normal cuando atraviesas las fronteras.
Cuesta concentrarme, los viejos paradigmas se hacen añicos,
mientras de entre los escombros se elevan mis sueños en el aire.
Dos meses de fuertes emociones y grandes preocupaciones,
pero mis ojos brillan.... otra vez.
y las palabras se hacen nudo en mi lengua negándose a salir,
imposibilitando la expresión.
Es demasiada la euforia que corre por mi cuerpo,
quiero gritarlo a los cuatro vientos, brincar, correr...
en cambio, me cierro, estoy enclaustrada.
Pero los escalofríos vienen y van,
y mi pobre estómago sintiendo los estragos.
Nuevos aires, nuevos vientos viniendo de otro lugar,
la respuesta a muchas plegarias se sigue estableciendo,
como piezas de rompecabezas embonan una a una a la perfección.
Mi boca se seca y siento que vuelo solo con pensar en lo que pueda pasar.
La monotonía se ve tan lejana a medida que los nuevos retos se acercan.
Me emociono y al mismo tiempo tengo miedo.
Supongo que es normal ante lo nuevo,
supongo que es normal cuando atraviesas las fronteras.
Cuesta concentrarme, los viejos paradigmas se hacen añicos,
mientras de entre los escombros se elevan mis sueños en el aire.
Dos meses de fuertes emociones y grandes preocupaciones,
pero mis ojos brillan.... otra vez.
Etiquetas:
aires,
Dios,
emoción,
ideas,
Martha Martínez de Valle,
miedo,
nuevo,
paradigmas,
proyectos,
sueños
lunes, 30 de diciembre de 2013
Se nos va el 2013...
Lunes 30 de Diciembre. Prácticamente estamos a sólo un día de que se termine el año.
Y al igual que la mayoría, estoy pensativa y meditabunda.
Estoy sumamente agradecida por todo lo recibido a lo largo de estos 12 meses, unos fueron muy buenos y otros no tanto, pero hemos llegado, y por gracia de Dios veremos nuevamente el comienzo de un año más. (a no ser que mañana me toque partir, jajaja... bueno, las posibilidades son remotas... estemmm...sólo bromeo).
En fin... ¡Tenía unas ganas inmensas de escribir! Ajetreada, como toda la vida y un tanto desparpajada (no sé si por tanto trabajo o por falta de organización) es poco el tiempo que tengo para estar a solas. Pero me encanta el hecho que Dios se las ingenia para hablarme aún en medio de mis tareas (lo digo con humildad).
Fue por allá a finales de Noviembre cuando iba manejando sola (hago énfasis porque generalmente mis niños van en la parte trasera del auto llorando, o gritando, o cantando, o ¡todo a la vez!) pero esta vez iba sola y de pronto, extrañé la tradicional algarabía, estaba haciendo alto en un semáforo cuando me percaté de tanto silencio.
Estaba un tanto preocupada por ciertas cuestiones, cuando del fondo de mi ser sale un clamor, y en mis pensamientos digo: "Sólo con que no nos falte la salud, oh Dios".
Y vino a mi mente un verso: "Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia,
Y danos tu salvación." Salmo 85.7 RVR 1960
No sé por qué, pero inmediatamente recordé un episodio de mi vida de cuando era niña. Mamá había comprado una Biblia "inmensa", de colección, con pasta de piel color hueso y bordes dorados, muy bella a decir verdad, lo único que no me gustaba era que al tratar de leer un pasaje, no pude entenderlo. La traducción era muy complicada, con palabras de muy difícil comprensión para una niña, y que incluso hoy no logro entender.
Pero algo llamó mi atención. En esta Biblia, la palabra "salvación" era sustituida por "salud", de tal manera que el pasaje anterior se leía de la siguiente manera: "Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salud." RVR Versión Antígüa
Nunca pregunté el por qué del cambio de palabras, y me guardé el interrogante.
Pues ahí estaba, sola en el auto, haciendo alto total. Y fue como si de pronto aquella vieja pregunta recibiera respuesta.
"Lo que la salud es al cuerpo, es la salvación al alma...
Si un cuerpo está enfermo, se encuentra limitado. No es libre de hacer lo que normalmente se espera que haga. Hay quienes están postrados en cama y lo que es tan común y cotidiano para el cuerpo que está sano (como por ejemplo caminar) al enfermo le resulta una tarea imposible.
El pecado es la enfermedad del alma...
Si un alma está enferma, se encuentra limitada. No es libre de hacer lo que normalmente se espera que haga. Hay quienes están postrados en amargura y lo que es tan común y cotidiano para el alma que está sana, (como por ejemplo amar), al alma enferma les resulta una tarea imposible".
Finalmente lo entendí.
"Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia,Y danos tu salvación/salud."
Dios quiere que seamos sanos en todas las dimensiones de nuestra vida: cuerpo, alma y espíritu. De otra manera estaríamos incapacitados de hacer lo que se espera de nosotros. Y la salud/salvación que tanto necesitamos solo puede venir de El.
Entonces volví a clamar, solo que esta vez lo hice en voz alta: "Dios mio, que nunca nos falte Tu Salud y Tu Salvación." Me quedó una paz y una satisfacción de saber que si algún día mi cuerpo llegase a enfermar, me queda lo único más importante: La Salvación de mi alma, que a final de cuentas, es lo mismo que vivir en completa salud (aunque el cuerpo enferme).
Sé que suena a paradoja. Pero el que realmente entiende el valor de la Salvación, puede vivir libre y feliz, sin importar lo difícil de las circunstancias.
El semáforo cambió a verde. Unos minutos bastaron para cambiar toda mi perspectiva. Me fui dando gracias a Dios por sus innumerables e inmerecidos favores. "Lo volviste a hacer, mi Dios, volviste a usar un semáforo para susurrar a mi vida".
Y he sentido ese susurro a lo largo de este último mes. A un día de terminar el año, puedo decir: "Gracias Dios mío. No nos has dejado ni un instante." Razón suficiente para seguir caminando confiados en El.
Me despido, y te dejo con la siguiente frase que escuché por ahí y que apropié para mi vida. Y que estoy segura me esforzaré por recordarla:
¡Que pases un feliz Año Nuevo! Y que nada te haga desistir de tus sueños y metas, ya que con Dios tenemos la victoria segura. ¡¡¡Hasta el 2014!!!
¡¡Bendiciones!!
=D
Y al igual que la mayoría, estoy pensativa y meditabunda.
Estoy sumamente agradecida por todo lo recibido a lo largo de estos 12 meses, unos fueron muy buenos y otros no tanto, pero hemos llegado, y por gracia de Dios veremos nuevamente el comienzo de un año más. (a no ser que mañana me toque partir, jajaja... bueno, las posibilidades son remotas... estemmm...sólo bromeo).
En fin... ¡Tenía unas ganas inmensas de escribir! Ajetreada, como toda la vida y un tanto desparpajada (no sé si por tanto trabajo o por falta de organización) es poco el tiempo que tengo para estar a solas. Pero me encanta el hecho que Dios se las ingenia para hablarme aún en medio de mis tareas (lo digo con humildad).
Fue por allá a finales de Noviembre cuando iba manejando sola (hago énfasis porque generalmente mis niños van en la parte trasera del auto llorando, o gritando, o cantando, o ¡todo a la vez!) pero esta vez iba sola y de pronto, extrañé la tradicional algarabía, estaba haciendo alto en un semáforo cuando me percaté de tanto silencio.
Estaba un tanto preocupada por ciertas cuestiones, cuando del fondo de mi ser sale un clamor, y en mis pensamientos digo: "Sólo con que no nos falte la salud, oh Dios".
Y vino a mi mente un verso: "Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia,
Y danos tu salvación." Salmo 85.7 RVR 1960
No sé por qué, pero inmediatamente recordé un episodio de mi vida de cuando era niña. Mamá había comprado una Biblia "inmensa", de colección, con pasta de piel color hueso y bordes dorados, muy bella a decir verdad, lo único que no me gustaba era que al tratar de leer un pasaje, no pude entenderlo. La traducción era muy complicada, con palabras de muy difícil comprensión para una niña, y que incluso hoy no logro entender.
Pero algo llamó mi atención. En esta Biblia, la palabra "salvación" era sustituida por "salud", de tal manera que el pasaje anterior se leía de la siguiente manera: "Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salud." RVR Versión Antígüa
Nunca pregunté el por qué del cambio de palabras, y me guardé el interrogante.
Pues ahí estaba, sola en el auto, haciendo alto total. Y fue como si de pronto aquella vieja pregunta recibiera respuesta.
"Lo que la salud es al cuerpo, es la salvación al alma...
Si un cuerpo está enfermo, se encuentra limitado. No es libre de hacer lo que normalmente se espera que haga. Hay quienes están postrados en cama y lo que es tan común y cotidiano para el cuerpo que está sano (como por ejemplo caminar) al enfermo le resulta una tarea imposible.
El pecado es la enfermedad del alma...
Si un alma está enferma, se encuentra limitada. No es libre de hacer lo que normalmente se espera que haga. Hay quienes están postrados en amargura y lo que es tan común y cotidiano para el alma que está sana, (como por ejemplo amar), al alma enferma les resulta una tarea imposible".
Finalmente lo entendí.
"Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia,Y danos tu salvación/salud."
Dios quiere que seamos sanos en todas las dimensiones de nuestra vida: cuerpo, alma y espíritu. De otra manera estaríamos incapacitados de hacer lo que se espera de nosotros. Y la salud/salvación que tanto necesitamos solo puede venir de El.
Entonces volví a clamar, solo que esta vez lo hice en voz alta: "Dios mio, que nunca nos falte Tu Salud y Tu Salvación." Me quedó una paz y una satisfacción de saber que si algún día mi cuerpo llegase a enfermar, me queda lo único más importante: La Salvación de mi alma, que a final de cuentas, es lo mismo que vivir en completa salud (aunque el cuerpo enferme).
Sé que suena a paradoja. Pero el que realmente entiende el valor de la Salvación, puede vivir libre y feliz, sin importar lo difícil de las circunstancias.
El semáforo cambió a verde. Unos minutos bastaron para cambiar toda mi perspectiva. Me fui dando gracias a Dios por sus innumerables e inmerecidos favores. "Lo volviste a hacer, mi Dios, volviste a usar un semáforo para susurrar a mi vida".
Y he sentido ese susurro a lo largo de este último mes. A un día de terminar el año, puedo decir: "Gracias Dios mío. No nos has dejado ni un instante." Razón suficiente para seguir caminando confiados en El.
Me despido, y te dejo con la siguiente frase que escuché por ahí y que apropié para mi vida. Y que estoy segura me esforzaré por recordarla:
"EL CAMINO PUEDE SER LARGO, PERO LA VICTORIA ESTÁ ASEGURADA".
¡¡Bendiciones!!
=D
miércoles, 24 de febrero de 2010
EL SUEÑO
No puedo esconderme,
pues me conoces de verdad.
Cansada en la noche no espero soñar...
y late mi corazón, por inercia quizas,
Pero tú me conoces.
Esperas un tiempo, y te haces presente.
Reconozco que no me lo esperaba.
Creía que estabas ausente, ajeno a mi...
no porque no te conociera,
sino por mi falta de atención a tí.
Pero te hiciste presente, me deslumbraste al entrar,
tu sonrisa hizo que el tiempo se detuviera, pero ¿cómo podría?
Así que solo me hice a un lado,
no creía que tu atención pudiera captar.
Y seguí mi camino...
y volviste a mirar, no que no me hayas visto,
solo buscabas una oportunidad...
Y trabajamos en equipo,
y tus fuertes brazos mis cargas lograron llevar.
Solo querias estar a mi lado, yo no podria...
eras tan solo, demasiado.
No te diste por vencido, insististe,
aún así dije: no.
Basada en el pasado, rechazé el presente,
y tan solo me fui.
Volví al dia siguiente, segura de tu ausencia,
¿Cuál fue mi sorpresa?
Estabas ahí...
Debo reconocer, me agradó verte,
un calor me envolvió y me sentí segura.
Fue entonces cuando desperté.
Habías estado conmigo,
me conoces tan bien,
y no es que no me hayas visto,
solo buscabas la oportunidad...
Suspira mi corazón,
y tu sonrisa no puedo olvidar.
Abrumada por las faenas cotidianas,
en mis sueños me viniste a visitar...
me viniste a visitar...
pues me conoces de verdad.
Cansada en la noche no espero soñar...
y late mi corazón, por inercia quizas,
Pero tú me conoces.
Esperas un tiempo, y te haces presente.
Reconozco que no me lo esperaba.
Creía que estabas ausente, ajeno a mi...
no porque no te conociera,
sino por mi falta de atención a tí.
Pero te hiciste presente, me deslumbraste al entrar,
tu sonrisa hizo que el tiempo se detuviera, pero ¿cómo podría?
Así que solo me hice a un lado,
no creía que tu atención pudiera captar.
Y seguí mi camino...
y volviste a mirar, no que no me hayas visto,
solo buscabas una oportunidad...
Y trabajamos en equipo,
y tus fuertes brazos mis cargas lograron llevar.
Solo querias estar a mi lado, yo no podria...
eras tan solo, demasiado.
No te diste por vencido, insististe,
aún así dije: no.
Basada en el pasado, rechazé el presente,
y tan solo me fui.
Volví al dia siguiente, segura de tu ausencia,
¿Cuál fue mi sorpresa?
Estabas ahí...
Debo reconocer, me agradó verte,
un calor me envolvió y me sentí segura.
Fue entonces cuando desperté.
Habías estado conmigo,
me conoces tan bien,
y no es que no me hayas visto,
solo buscabas la oportunidad...
Suspira mi corazón,
y tu sonrisa no puedo olvidar.
Abrumada por las faenas cotidianas,
en mis sueños me viniste a visitar...
me viniste a visitar...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

